4 octubre, 2010

Amigos les contare lo que me paso con mi esposa. Esta historia es de la vida real como seria bueno que lo fueran cada una de los que escriben aquí.

Mi esposa tiene 24 años de edad, cabello rubio onduladito que le llega a los hombros, delgada de cintura, siempre pechos paraditos y buen culito. En verdad para ser menudita es una mujer delgadita que da la impresión de flaquita apetitosa. Nosotros vivíamos en un poblado pequeño en un departamento de Colombia olvidado. Por cuestiones de la vida a mi esposa le salió un trabajo como profesora en una vereda a 3 horas del caserío. Cada domingo en la tarde se iba para la escuela y regresaba solo los viernes en la tarde. Yo cada que me quedaba tiempo iba y me estaba con ella en la escuela 2 o 3 días. En la escuela había un apartamentico pequeño para el profesor que le toque trabajar ahí. Así pasaron varios meses de trabajo de mi esposa. Y pasado algún tiempo, Vi, en ella el cambio que iba teniendo poco a poco, en cuanto su forma de actuar de vestir etc., mi esposa era antes muy conservadora hasta me parecía a las mujeres del islam, y tímida también. Pero ahora ya era mas habladora, su traje conservadores le dieron campo a las minifaldas a los pantalones apretaditos, en los viernes en la tarde venían amigas de la vereda para que saliéramos a farria el fin de semana, yo todo lo tomaba por el lado positivo, yo nunca la sacaba ni mucho menos le compraba ropa porque el alcance económico no me lo, permitía.

Pero hubo algo que me parecía mas raro, cuando yo iba a la vereda para acompañar a mi esposa la gente me miraba como raro, en ocasiones la gente de la vereda cuando daba la vuelta hasta reían. La cancha de futbol que antes nadie la usaba ahora era mas frecuentada por futbolistas y se estaban hasta tarde. Un día m encontré una amiga, señora que me conocía y me dijo que le pusiera mas cuidados a mi esposa porque hay rumores en la vereda que me dejaban con cachos. Esas palabras quedaron martillando en mi cabeza. Así que el domingo cuando mi esposa se disponía irse para el trabajo me pregunto que si yo iba esa semana para esperarme yo inmediatamente le dije que no podía porque necesitaba todos los días para terminar un trabajo. Me dijo que nos veíamos el viernes en la tarde y se despidió. Pero el plan que tenia era irme tras de ella ese mismo domingo y camuflarme en el monte, para vigilar y salir de dudas. Cuando llego mi esposa a la escuela se quito las botas se puso un vestido viejo pero corto y siguió alistando y barriendo el apartamentico, cuando de pronto va llegando un fulano a la escuela, cual es mi sorpresa que lo fue recibiendo con un beso en la boca. Este tipo de barba espesa demasiado mayor para ella, alto y fornido la sujetaba de la cintura y jugueteaba con ella, yo me moría de celo, empezó a oscurecer y las esperanza que aquel tipo se marchara para yo llegar y hacer el reclamo se esfumaron. Cuando vi ya entre oscuro que salieron a la alberca y con cocas se bañaron entre risas y amoríos. Luego entraron y no salieron mas, Lo que sospeche que iba de largo la visita. Ya oscuro me acerque por el salón de la escuela y me subí en un pupitre para asomarme por entre los calados de la pared para no perder detalles de la escenas, definitivamente la panorámica no pudo ser mejor se veía de arriba hacia bajo todo con detalles. Como en la vereda no había acceso a corriente eléctrica era suficiente las velas de cera que alumbraba la penumbra. Cuando me asome por entre los calados el hombre le decía que se separa de mí, mi esposa le decía que lo estaba pensando porque yo le daba mala vida. Que con migo no era feliz. Que gracias a él era una mujer distinta. Se comenzaron a besar de manera intensa y frenética, el hombre este le subía la pijama transparente que tenia mi esposa, ropita ligera que le dejaba ver su cuerpito sus senitos paraditos y su triangulito entre las piernitas el hombre la manoseaba por todos lados, parecía que cuando la tocaba y la apretaba con sus grandes manos mi esposa se le entregaba todo. Cuando llego el momento en que los ánimos se calentaban como se esperaba la recostó en la cama, con una mano sobre los muslitos y la otra por detrás de su cinturita la apretaba y le sacaba suspiritos a mi esposa. Ella se aferraba a el intensamente, en sendos movimientos le saco la ropa intima y siguió manoseando sus cuquita en este momento mi esposa gemía, cuando este señor le metía los dedos por la vagina, mi esposa con sus manos también frotaba el bulto de aquel individuo, ya el hombre cachondo se levanto un poco y se quito la pantaloneta y dejo al aire su descomunal verga, con que pretendía penetrar a mi esposita, una verga que era doble de la mía, la verdad la mía es muy pequeña era mi vergúenza cuando estaba con una mujer.

Mi esposa como toda una perrita le empezó a mamar, la lamia por todo el glande, hasta que logro embutir ese trozo de carne recia y amenazante en la boquita, la misma que yo besaba en otras épocas. Semejante verga tan grande que casi no le cavia en la boca se lo mamaba frenéticamente, el hombre la tomaba de cabeza y se la metía hasta el fondo. Luego se le prendió a chuparle las téticas erectas y se la mamaba hasta hacerla retorcer de la emoción, la puso bordo de cama y después de jugar y hacerla sufrir restregándole la verga en su crica le metió la mandarria, mi esposa para este momento ya ardía de la emoción y dejaba salir gritos de lujuria, apretando los labios con los dientes y entre sosegó casi le suplicaba, métamelo mas le decía y aquel hombre mas se la empujaba una y otra vez. Su delgadito cuerpo ahora estaba a la merced de aquel hombre.la penetraba una y otra vez, hasta de tanto mete y saca se le vino dentro de ella y la cuquita sonaba con chasquidos de lo emboladita que se la tenian cha,cha cha sonaba y mi esposa lucia como una putita que se dejaba clavar y sus piernitas torniaditas admiracion de muchos hombres estaban chorriadas de semen. esa esposa conservadora que yo creía, se le estaba entregando a un hombre que la hacia gritar de la emoción, luego se la verga saco de la panocha de mi esposa la puso en cuatro y se la metió hasta las huevas, mi esposa pujaba pero se la aguantaba, cada que el hombre la envestía mi esposa se retorcía y gemía, y así sucesivamente le sigue pegando senda culada, mi esposa le correspondía con sacada del culito para facilitarle las cosas a aquel hombre, esta posición hizo que en vez de darme rabia me diera arrechera ya no podía hacer nada, mi esposa era toda un a putica. El lunar que mi esposa lucia en una de sus piernita cerca de su cuca, ahora era chorreado de semen que no era el mío. Pero como todo no acababa ahí, le saco otra vez el armamento de la cuca de mi esposa y le da paso a echarle saliva en su culito y empieza a tratar de metérselo por el ano de mi mujer, mi esposa cuando le hacia aquel hombre fuerza para metérselo, porque déjame decirles que por ahí si estaba apretadita, ella trataba de quitárselo de encima pero el la aprisionaba mas, por mas que mi esposa no quería ser mas perforada, era demasiado tarde, porque el fulano estaba resuelto a penetrarla por ahí también, hasta que llego el momento, la apretó a la fuerza y se lo metió, fue evidente pues el grito que emitió fue de dolor y no era para mas el hombre se lo metió hasta lo mas profundo. Cuando le hizo los primeros lance mi esposa trataba de no dejárselo meter pero llego el momento en que tuvo que resistir verga por el culo, a esta hora ya estaba su culito liso del semen, y de tanto mete y saca, Mi esposa parecía una puta gritando que la penetre mas duro ahora le colaboraba sacando mas aun el culito para ser penetrada y aquel amante la hacia suya, le daba como si le quisiera acabar el culito de mi esposa estaba tan desfondada que se lo sacaba y se lo metía ya sin esfuerzo alguno, entraba y salía como si nada. Cuando mi esposa se quería desvanecer el hombre le abría las piernitas y con las dos manos el culito le ponía la cabeza del miembro en el ano y se lo metía sin vacilaciones así hasta llenarle el ano de semen. Hasta quedar mí esposa tendida en la cama. Cuando ya quedaron agitado en la cama el hombre se levanto y se vistió para irse. Pero antes la besito con lengua le dijo mamita cómprate otras tanguitas para la próxima.

Mi esposa se levanto y se medio arreglo mientras el hombre abandonbaba la casa, pero cuando vi que ella salió ya estando sola, ala cocina a tomar agua andaba con las piernitas abiertas y con evidente dolor en la cuquita y culito.

Fue cuando yo entre y mi esposa pálida del susto quiso negar todo, pero yo me acerque le dije que tranquila, la cogí sin mediar mas palabras y la empecé a penetrar por el culito que nunca me había dado, efectivamente estaba ancho a estas alturas, entraba y salía con facilidad hasta que me derrame en su culito, aunque ella me juro que nunca mas iba a volver con aquel hombre cada fin de semana cuando me la comía su culito y vagina la sentía mas ancho, me recordaba de la vez que la vi penetrada por ese hombre y me ponía mas caliente. Los rumores no cesaron por lo que nos tuvimos que ir del pueblo, ahora estamos en la ciudad donde aun no se si lo a estado repartiendo y no me he dado cuenta. amigos esta historia es de la vida real, la verdad quise separarme de ella pero pudo mas el cariño que le tengo, la verdad es que la rabia que le da a uno es de gran proporción pero con tolerancia se supera, amigos dejen que sus fantasías se hagan realidad. Yo sin siquiera imaginarme que un día me tocara, pues me toco.

ahora mi esposa quiere demostrarme que me es fiel, la verdad eso no me importa, y si se la comen no es raro. y por dentro ya no me importa.




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