El “polvete” telefónico
Cada vez tiene más adeptos el echar un polvete por teléfono, y tiene su explicación, ya que la mente, base de toda actividad en la vida, es la que juega a voluntad de la persona, y que le puede disparar a los estados que quiera sin topes ni barreras.
La morbosidad se basa en el desconocimiento físico de la otra persona, por lo que la mente es la que la forma todas las acciones, y éstas van en función de la atracción del interfecto; por eso conveniente no conocer al otro/a para evitar que se venga abajo todo el atrezo que ha construido la imaginación. Seguir leyendo este articulo »
Aquella tarde estaba muy excitada porque no hacia más que recordar el buen polvo que había echado con mi novio esa mañana antes de ir al trabajo. El aun no había llegado cuando yo me fui a mi habitación con el coño muy mojado y las bragas un poco húmedas.
Me tire encima de la cama y me desnude comprobando lo que sospechaba, mis braguitas estaban húmedas y mi coño muy muy mojado. Cuando me desnude y me tumbe en la cama me llego un olor a coño que me cautivo, ya que me recordaba aun mas a mi novio cuando se ponía entre mis piernas y me deleitaba con su lengua durante un tiempo que me creía en el cielo.
Empecé a tocarme los labios de mi coño, muy mojados, y empecé a recordar lo que me había echo esa mañana. Cual fue mi sorpresa cuando oí la puerta de la casa y me llamo: “Cariño, ¿donde estas?” yo conteste: “en la habitación”. El llego y abrió la puerta y me encontró desnuda y masturbándome cosa que le excito mucho, porque enseguida se dejo adivinar un bulto debajo de su pantalón. Yo le dije: “ven hazme tuya como esta mañana que no hago mas que pensar en ello” a lo que me contesto: “sigue masturbándote que yo voy ha hacer lo mismo mientras te miro que me encanta verte darte placer”. Seguir leyendo este articulo »