<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Relatos Porno - Relatos Eroticos</title>
	<atom:link href="http://www.relatosporno.net/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.relatosporno.net</link>
	<description>Relatos Eroticos, Relatos Porno, Relatos de Sexo, Relatos Gratis, Relatos Amateurs</description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Feb 2012 19:33:20 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Una noche de suerte.</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-de-suerte/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-de-suerte/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 19:33:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hetero: General]]></category>
		<category><![CDATA[Bonitas]]></category>
		<category><![CDATA[Cams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Chat Putas]]></category>
		<category><![CDATA[Chat Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Corridas]]></category>
		<category><![CDATA[Morenas]]></category>
		<category><![CDATA[Porno Casero]]></category>
		<category><![CDATA[Putas]]></category>
		<category><![CDATA[Putitas]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Sexo Gratis]]></category>
		<category><![CDATA[Videos Caseros]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[XXX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-de-suerte/</guid>
		<description><![CDATA[Llevaba dos horas buscando cuando, al fin, encontré a mi putita. Estaba sentado en la barra prácticamente sin esperanzas, cuando de pronto vi que una morenaza con los ojazos más bonitos y increíbles que había visto nunca, se acercaba a mí. Sin pensarlo, sin más, se sentó en mi regazo y puso mi mano más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Llevaba dos horas buscando cuando, al fin, encontré a mi putita. Estaba sentado en la barra prácticamente sin esperanzas, cuando de pronto vi que una morenaza con los ojazos más bonitos y increíbles que había visto nunca, se acercaba a mí. Sin pensarlo, sin más, se sentó en mi regazo y puso mi mano más arriba de su rodilla, y al oído, para que pudiese oírla, me dijo mientras sonreía-¿Te apetece jugar un poquito?-, lo hizo con una voz tan atrevida y dulce a la vez, tan sensual..No dudé un segundo en aceptar. Fuimos a casa de mi mejor amigo, debido a que él estaba en la mía. Cuando subimos, para no parecer tan salido, le propuse tomar algo, a lo que aceptó. Mi putita se llamaba Judit, y tenía 19 años. Al rato, sin decirle nada, la cogí de los brazos, la coloqué en mi regazo, mirando hacia mí, con una pierna a cada lado de mi cuerpo. Le quité los pantalones y las braguitas, muy sexys, por cierto,<span id="more-210"></span> y empecé a tocarle el culo. ¡Qué culo más bonito! Mi putita estaba muy delgada, y era muy manejable. ¡Podría haberla partido por la mitad! Tras esto, empecé a besarla, pero parecía una chica salvaje, y di por hecho que le encantaba lo duro, así que me levanté, con su cuerpo rodeando el mío, y la llevé a la habitación. La dejé echada en la cama, y me puse sobre ella. Empezamos a jugar, y cuando fui a coger los condones, me di cuenta de algo. Mierda, no habían. Al ver mi cara de decepción, Judit dijo- Mira el bolsillo de mi pantalón, anda-. Y entonces, al coger el condón, se cayó su carnet de identidad. Y descubrí algo. No tenía 19 años, ¡tenía 15! Volví a la habitación, me puse sobre ella de nuevo, y empecé a morderle el cuello, y los pechos. Nunca había visto unos pechos así, eran ideales. Y entonces, tras ponerla todo lo cachonda posible, le enseñé el carnet y le dije –Deberías habérmelo dicho-, a lo que ella respondió-¡Por favor, no pares!-. No pude aguantarme. Soy legal, pero no gilipollas, y no iba a dejar escapar la oportunidad de follarme a esta morenaza, con un culo y unas tetas para morirse. Y, tras darle un beso, le dije-No tengo ninguna intención de parar. Pero que sepas, que, por haberme mentido, lo vas a pasar mal-. Y no mentía. Pensaba follarmela de la manera más bestial que había follado nunca. Se lo merecía la muy putita. Después de decirle eso, me miró con una cara de zorra impresionante…Tenía unos ojos tan penetrantes…Pero para penetración, lo de ahora. Empecé a moverme con tal frenesí que la dejé algo aturdida al principio, después, se volvió más zorra que nunca. Se movía tan bien, movía las caderas con tal sensualidad… Esta chica estaba haciéndome sentir lo que nunca había sentido. Un cambio leve de postura me permitió apretarme más profundamente contra ella, y me hizo flotar. Entonces empecé a morderle el cuello. Me corrí. Finalmente, me retiré, y me tumbé a su lado. Con una mano le acariciaba la mejilla, y con la otra, el vientre. Pero ella quería más, y me pidió que la siguiera follando. Ya lo siento, pero yo estaba hecho polvo, así que, la mano que tenía en el vientre, la eché más abajo, y empecé a frotarle el coño a esta guarra. Deslicé un par de dedos  para dentro, y empecé a moverlos suavemente. Al rato se corrió, pero…No paré. –Otra vez? Serás capaz?- me dijo, con tono divertido. –Espera y verás-, le dije, a lo que me respondió con una sonrisa. Más provocativa que nunca, se puso sobre mí, acercó su carita a la mía, y me dijo -Haré lo que quieras, solo dímelo-. Y eso fue lo que hizo.<br />
Nos pasamos toda la noche follando salvajemente. Lo que más me gustaba de follarme a esta tía, eran sus gemidos. Tenía unos gemidos tan…tan…tan&#8230; Me daban ganas de follarmela cada vez más fuerte solo por sus gemidos. Mezcla de dulzura y atrevimiento… Me encantaron. Le follé el culo con tal fuerza… Me parece que los siguientes días estuvo un poco dolorida, seguro. Nunca había follado a ninguna guarra con tanta fuerza. Sus gemidos me daban energía. </p>
<p>No quería parar nunca.  Después de todo, se quedó dormida. Me dio igual, no dejé de follarmela. MM., que rica estaba esta puta.<br />
Poco después de ella, y tras correrme otra vez, me quedé dormido yo también. Dormimos abrazados. Tendría 15 años, pero me encantaba esta niña.<br />
Por la mañana, me desperté mucho antes que ella. Le preparé el desayuno y esperé a que se levantara. Mi amigo ya había llegado, y estaba sentado conmigo en el sofá. Me pidió que le presentase a Judit, así que fuimos los dos a la habitación. Me tumbé a su lado, y empecé a acariciarle el vientre. Le dije que mi amigo quería conocerla, le ayudé a vestirse, y me dijo que la había dejado rota. Estaba súper contento con mi mismo. Me había follado brutalmente a una quinceañera, y la había dejado totalmente saciada. A mi amigo se le puso dura cuando vio a Judit, y ella lo notó. Con cara de satisfacción, fue a comerle la boca a mi amigo, y le acarició el paquete. Mi amigo le apretó el culo, y acercó el cuerpo de Judit contra el suyo, para que ella notase el bulto. Cuando la soltó, Judit vino hacía mi, y me dijo-Sigo con ganas de jugar, y me prometiste que lo iba a pasar mal-, mientras se sonrojaba. Esta tía era una autentica guarra, y no tenía problema en follarmela las veces que quisiese. Me la llevé al baño, la desnudé como la noche pasada, y la metí en la ducha. Después me desnudé yo, y me metí con ella. Al ver lo dura que la tenía, Judit dijo –Uy, ayer no me fijé en lo grande que es…-, mientras me sacaba la lengua. Me puso más cachondo de lo que había estado nunca. -¿Te apetece probarla?-, le pregunté. –Pues…bueno&#8230;tal vez-, y entonces, puso carita de niña buena. Le solté una hostia. Me puso tan cachondo que no pude resistirme, y lo mejor de todo, es que le gustó, ya que después de pegarle en la carita, se arrodilló y empezó a mamármela. Nunca me la habían mamado así. Se la metía entera en la boca, me encantó ahogarla de esa forma. Terminó tragándose toda mi leche.<br />
Hace casi dos años de eso, y sigo pensando que es la mejor tía que me he tirado en mi vida, y tengo 28 años. Dedico este relato a su actual novio. No sabes la suerte que tienes, chaval. Fóllatela todo lo que puedas, que hay muchos que nos gustaría, y no podemos. Tienes a la chica más maravillosa del mundo.<br />
Viktor.</p>
<p class="autor">Colaborador: </p>
<form id="vozme_form_337ecc5e00612efe5cd1ec639df851b1" method="post" name="vozme_form_337ecc5e00612efe5cd1ec639df851b1" target="337ecc5e00612efe5cd1ec639df851b1" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="Una noche de suerte... Llevaba dos horas buscando cuando, al fin, encontré a mi putita. Estaba sentado en la barra prácticamente sin esperanzas, cuando de pronto vi que una morenaza con los ojazos más bonitos y increíbles que había visto nunca, se acercaba a mí. Sin pensarlo, sin más, se sentó en mi regazo y puso mi mano más arriba de su rodilla, y al oído, para que pudiese oírla, me dijo mientras sonreía-¿Te apetece jugar un poquito?-, lo hizo con una voz tan atrevida y dulce a la vez, tan sensual..No dudé un segundo en aceptar. Fuimos a casa de mi mejor amigo, debido a que él estaba en la mía. Cuando subimos, para no parecer tan salido, le propuse tomar algo, a lo que aceptó. Mi putita se llamaba Judit, y tenía 19 años. Al rato, sin decirle nada, la cogí de los brazos, la coloqué en mi regazo, mirando hacia mí, con una pierna a cada lado de mi cuerpo. Le quité los pantalones y las braguitas, muy sexys, por cierto, y empecé a tocarle el culo. ¡Qué culo más bonito! Mi putita estaba muy delgada, y era muy manejable. ¡Podría haberla partido por la mitad! Tras esto, empecé a besarla, pero parecía una chica salvaje, y di por hecho que le encantaba lo duro, así que me levanté, con su cuerpo rodeando el mío, y la llevé a la habitación. La dejé echada en la cama, y me puse sobre ella. Empezamos a jugar, y cuando fui a coger los condones, me di cuenta de algo. Mierda, no habían. Al ver mi cara de decepción, Judit dijo- Mira el bolsillo de mi pantalón, anda-. Y entonces, al coger el condón, se cayó su carnet de identidad. Y descubrí algo. No tenía 19 años, ¡tenía 15! Volví a la habitación, me puse sobre ella de nuevo, y empecé a morderle el cuello, y los pechos. Nunca había visto unos pechos así, eran ideales. Y entonces, tras ponerla todo lo cachonda posible, le enseñé el carnet y le dije –Deberías habérmelo dicho-, a lo que ella respondió-¡Por favor, no pares!-. No pude aguantarme. Soy legal, pero no gilipollas, y no iba a dejar escapar la oportunidad de follarme a esta morenaza, con un culo y unas tetas para morirse. Y, tras darle un beso, le dije-No tengo ninguna intención de parar. Pero que sepas, que, por haberme mentido, lo vas a pasar mal-. Y no mentía. Pensaba follarmela de la manera más bestial que había follado nunca. Se lo merecía la muy putita. Después de decirle eso, me miró con una cara de zorra impresionante…Tenía unos ojos tan penetrantes…Pero para penetración, lo de ahora. Empecé a moverme con tal frenesí que la dejé algo aturdida al principio, después, se volvió más zorra que nunca. Se movía tan bien, movía las caderas con tal sensualidad… Esta chica estaba haciéndome sentir lo que nunca había sentido. Un cambio leve de postura me permitió apretarme más profundamente contra ella, y me hizo flotar. Entonces empecé a morderle el cuello. Me corrí. Finalmente, me retiré, y me tumbé a su lado. Con una mano le acariciaba la mejilla, y con la otra, el vientre. Pero ella quería más, y me pidió que la siguiera follando. Ya lo siento, pero yo estaba hecho polvo, así que, la mano que tenía en el vientre, la eché más abajo, y empecé a frotarle el coño a esta guarra. Deslicé un par de dedos  para dentro, y empecé a moverlos suavemente. Al rato se corrió, pero…No paré. –Otra vez? Serás capaz?- me dijo, con tono divertido. –Espera y verás-, le dije, a lo que me respondió con una sonrisa. Más provocativa que nunca, se puso sobre mí, acercó su carita a la mía, y me dijo -Haré lo que quieras, solo dímelo-. Y eso fue lo que hizo.
Nos pasamos toda la noche follando salvajemente. Lo que más me gustaba de follarme a esta tía, eran sus gemidos. Tenía unos gemidos tan…tan…tan&#8230; Me daban ganas de follarmela cada vez más fuerte solo por sus gemidos. Mezcla de dulzura y atrevimiento… Me encantaron. Le follé el culo con tal fuerza… Me parece que los siguientes días estuvo un poco dolorida, seguro. Nunca había follado a ninguna guarra con tanta fuerza. Sus gemidos me daban energía. 
No quería parar nunca.  Después de todo, se quedó dormida. Me dio igual, no dejé de follarmela. MM., que rica estaba esta puta.
Poco después de ella, y tras correrme otra vez, me quedé dormido yo también. Dormimos abrazados. Tendría 15 años, pero me encantaba esta niña.
Por la mañana, me desperté mucho antes que ella. Le preparé el desayuno y esperé a que se levantara. Mi amigo ya había llegado, y estaba sentado conmigo en el sofá. Me pidió que le presentase a Judit, así que fuimos los dos a la habitación. Me tumbé a su lado, y empecé a acariciarle el vientre. Le dije que mi amigo quería conocerla, le ayudé a vestirse, y me dijo que la había dejado rota. Estaba súper contento con mi mismo. Me había follado brutalmente a una quinceañera, y la había dejado totalmente saciada. A mi amigo se le puso dura cuando vio a Judit, y ella lo notó. Con cara de satisfacción, fue a comerle la boca a mi amigo, y le acarició el paquete. Mi amigo le apretó el culo, y acercó el cuerpo de Judit contra el suyo, para que ella notase el bulto. Cuando la soltó, Judit vino hacía mi, y me dijo-Sigo con ganas de jugar, y me prometiste que lo iba a pasar mal-, mientras se sonrojaba. Esta tía era una autentica guarra, y no tenía problema en follarmela las veces que quisiese. Me la llevé al baño, la desnudé como la noche pasada, y la metí en la ducha. Después me desnudé yo, y me metí con ella. Al ver lo dura que la tenía, Judit dijo –Uy, ayer no me fijé en lo grande que es…-, mientras me sacaba la lengua. Me puso más cachondo de lo que había estado nunca. -¿Te apetece probarla?-, le pregunté. –Pues…bueno&#8230;tal vez-, y entonces, puso carita de niña buena. Le solté una hostia. Me puso tan cachondo que no pude resistirme, y lo mejor de todo, es que le gustó, ya que después de pegarle en la carita, se arrodilló y empezó a mamármela. Nunca me la habían mamado así. Se la metía entera en la boca, me encantó ahogarla de esa forma. Terminó tragándose toda mi leche.
Hace casi dos años de eso, y sigo pensando que es la mejor tía que me he tirado en mi vida, y tengo 28 años. Dedico este relato a su actual novio. No sabes la suerte que tienes, chaval. Fóllatela todo lo que puedas, que hay muchos que nos gustaría, y no podemos. Tienes a la chica más maravillosa del mundo.
Viktor.
Colaborador: 
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '337ecc5e00612efe5cd1ec639df851b1', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '337ecc5e00612efe5cd1ec639df851b1', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_337ecc5e00612efe5cd1ec639df851b1').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-de-suerte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Embarazada y caliente</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/02/embarazada-y-caliente/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/02/embarazada-y-caliente/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 19:31:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Autosatisfacción]]></category>
		<category><![CDATA[Hetero: Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Chat Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Corridas]]></category>
		<category><![CDATA[Embarazadas]]></category>
		<category><![CDATA[Infieles]]></category>
		<category><![CDATA[Ninfomanas]]></category>
		<category><![CDATA[Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Guarros]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos XXX]]></category>
		<category><![CDATA[Videos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[XXX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/02/embarazada-y-caliente/</guid>
		<description><![CDATA[Tengo 28 años y estoy embarazada de 6 meses. Mi marido no me coge desde hace 1 mes y solo quiere que se la chupe. Yo estoy re-caliente y quiero que me coga pero el no quiere, ni siquiera quiere hacerme el culo que es lo que más me gusta. M ehace chuperale la pija [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo 28 años y estoy embarazada de 6 meses. Mi marido no me coge desde hace 1 mes y solo quiere que se la chupe. Yo estoy re-caliente y quiero que me coga pero el no quiere, ni siquiera quiere hacerme el culo que es lo que más me gusta. M ehace chuperale la pija y los huevos casi todos los día y me llena de leche la bca , la car ay las tetas. A mi me gusta, pero quiero que me coja.<br />
Cuando no está me masturbo y me he comprado unos pepinos gigantes que me meto par adelante y por atrás. Pero quiero carne , quiero pija.<br />
<span id="more-208"></span><br />
decidí cogerme al muchacho que nos pasea el perro, que esta re-bueno. Un día que vino a buscar el perro, lo hice pasar. vestida con un shorcito de lycra y una tanguita abajo. Arriba una musculosa sin corpiño. Mi panza de 6 meses bien evidente. Note que me miraba el culo y las tetas y que le crecía un buen bulto. Sin más vueltas le dije: te quiero chupar la pija, sacala. Primero se quedo medio sorprendido pero yo fuí y de un tirón le bajé el jogging y los calzones y apreció una pija parada de muy buen tamaño y con una cabeza bien gorda (como a mi me gusta). Sin darle tiempo a nada, me arrodillé y se la empezé a chupar. Le chupé la pija, los huevos y hasta un poco el culo. Me sentía bien puta y estaba re-caliente. No habrán pasado ni 5 minutos que me dijo, señora voy a acabar. Le dije. damela en la boca que me la trago toda. Así hizo y me largó cualquier cantidad de leche que me trageé toda. Ahí se quiso ir, me dijo si mi marido no podía volver. le dije: no querido, no te vas sin primero cogerme la concha y romperme el orto. Me incliné sobre la mesa de la cocina y le dije : dale metemela. de una sola me la metió en la concha , que estaba re mojada y me dió con todo. Acabé 2 veces. Le dije: ahora quiero por el culo. Espera que voy a traer cremita. fuí al baño y traje vaselina, le chupe bien lapija y le puse vaseliina  y me llene bien el orto con vaselina. Además agarré uno de los pepinos grandes que tenía y lo deje sobre la mesa. Me volví a inclinar, casi en 4 y le dije: haceme el orto. Le agarré la pija , me la puse en el culo y entre su empujón y mi culazo para atrás me entró hasta los huevos de una. Que dolor al principio!!, pero después, la gloria. Le dije: dame fuerte, con todo, cojeme bien, rompeme el culo. Me la dió como loco. En un momento agarre el pepino y me lo metí por la concha después de chuparlo. Con mi panza y todo me re-movía y me enterraba por adelante y por atrás. Me bombeó como 15 minutos hasta que me llenó el orto de leche . Acabé 3 veces por el culo. Cuando terminó, se fue. Yo quede bien satisfecha, por el gusto que me dí y por lo puta que era. Cuando se fue, me fui al baño, me agaché en el piso y me saque la leche de la concah y del culo. Y que Hice?. Sí, me la tragué. Pro dejé un poco (bastante) que después le puse en la comida a mi marido. Que se joda por no querer cojerme embarazada.
<p class="autor">Colaborador: <a href="http://Lilita">Lilita</a></p>
<form id="vozme_form_d9c3a0e8a21786e252061ef53ccb2dca" method="post" name="vozme_form_d9c3a0e8a21786e252061ef53ccb2dca" target="d9c3a0e8a21786e252061ef53ccb2dca" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="Embarazada y caliente.. Tengo 28 años y estoy embarazada de 6 meses. Mi marido no me coge desde hace 1 mes y solo quiere que se la chupe. Yo estoy re-caliente y quiero que me coga pero el no quiere, ni siquiera quiere hacerme el culo que es lo que más me gusta. M ehace chuperale la pija y los huevos casi todos los día y me llena de leche la bca , la car ay las tetas. A mi me gusta, pero quiero que me coja.
Cuando no está me masturbo y me he comprado unos pepinos gigantes que me meto par adelante y por atrás. Pero quiero carne , quiero pija.

decidí cogerme al muchacho que nos pasea el perro, que esta re-bueno. Un día que vino a buscar el perro, lo hice pasar. vestida con un shorcito de lycra y una tanguita abajo. Arriba una musculosa sin corpiño. Mi panza de 6 meses bien evidente. Note que me miraba el culo y las tetas y que le crecía un buen bulto. Sin más vueltas le dije: te quiero chupar la pija, sacala. Primero se quedo medio sorprendido pero yo fuí y de un tirón le bajé el jogging y los calzones y apreció una pija parada de muy buen tamaño y con una cabeza bien gorda (como a mi me gusta). Sin darle tiempo a nada, me arrodillé y se la empezé a chupar. Le chupé la pija, los huevos y hasta un poco el culo. Me sentía bien puta y estaba re-caliente. No habrán pasado ni 5 minutos que me dijo, señora voy a acabar. Le dije. damela en la boca que me la trago toda. Así hizo y me largó cualquier cantidad de leche que me trageé toda. Ahí se quiso ir, me dijo si mi marido no podía volver. le dije: no querido, no te vas sin primero cogerme la concha y romperme el orto. Me incliné sobre la mesa de la cocina y le dije : dale metemela. de una sola me la metió en la concha , que estaba re mojada y me dió con todo. Acabé 2 veces. Le dije: ahora quiero por el culo. Espera que voy a traer cremita. fuí al baño y traje vaselina, le chupe bien lapija y le puse vaseliina  y me llene bien el orto con vaselina. Además agarré uno de los pepinos grandes que tenía y lo deje sobre la mesa. Me volví a inclinar, casi en 4 y le dije: haceme el orto. Le agarré la pija , me la puse en el culo y entre su empujón y mi culazo para atrás me entró hasta los huevos de una. Que dolor al principio!!, pero después, la gloria. Le dije: dame fuerte, con todo, cojeme bien, rompeme el culo. Me la dió como loco. En un momento agarre el pepino y me lo metí por la concha después de chuparlo. Con mi panza y todo me re-movía y me enterraba por adelante y por atrás. Me bombeó como 15 minutos hasta que me llenó el orto de leche . Acabé 3 veces por el culo. Cuando terminó, se fue. Yo quede bien satisfecha, por el gusto que me dí y por lo puta que era. Cuando se fue, me fui al baño, me agaché en el piso y me saque la leche de la concah y del culo. Y que Hice?. Sí, me la tragué. Pro dejé un poco (bastante) que después le puse en la comida a mi marido. Que se joda por no querer cojerme embarazada.
Colaborador: Lilita
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'd9c3a0e8a21786e252061ef53ccb2dca', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'd9c3a0e8a21786e252061ef53ccb2dca', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_d9c3a0e8a21786e252061ef53ccb2dca').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/02/embarazada-y-caliente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>mi primera vez</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/02/mi-primera-vez-2/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/02/mi-primera-vez-2/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 19:29:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gays]]></category>
		<category><![CDATA[Chat Gay]]></category>
		<category><![CDATA[Gay]]></category>
		<category><![CDATA[Mi primera vez]]></category>
		<category><![CDATA[Porno Gay]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Gays]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Sexo Gay]]></category>
		<category><![CDATA[Sexo Gratis]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams Gay]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/02/mi-primera-vez-2/</guid>
		<description><![CDATA[Soy un chico normal 1,80 de altura, 80 kg, mmoreno y con 15 cm de polla. Soy hetero pero me llamaba montarrmelo con un chico así que despues de pensármelo mucho puse un anuncio en el periódico ofreciendo sexo gratis, la misma mañana en que salió el anuncio llamó un chico de unos 30 años, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Soy un chico normal 1,80 de altura, 80 kg, mmoreno y con 15 cm de polla.<br />
Soy hetero pero me llamaba montarrmelo con un chico así que despues de pensármelo mucho puse un anuncio en el periódico ofreciendo sexo gratis, la misma mañana en que salió el anuncio llamó un chico de unos 30 años, casado  y de complexión normal que quería que le hiciera una mamada y chupármela a mí en los baños de un bar.<br />
<span id="more-203"></span><br />
Quedamos en una media hora en un cruce cerca de mi casa y cuando llegó nos fuimos a un bar cercano a tomar una cocacola, mientras charlabamos y él me tocaba la polla por encima de mi pantalón hasta que le dije que si le gustaría verla. Me dijo que sí por lo que nos fuimos al baño.</p>
<p>Entramos los dos y nos empezamos a besar y mientras yo le desnudaba cuando le quite los pantalones y el calzoncillo salió una polla medio dura no muy grande, a mí se me puso durisima nada más ver su polla que la agarre y empezé a masturbar.<br />
El se sentó en el baño y me bajó los pantalones y el calzoncillo metiéndose mi polla en  la boca y dándome una buena mamada, pero yo quería chupar una polla por primeera vez así que cambiamos, yo me senté y el se pusó delante de mí de ie con la polla ya dura  y sin pensarmelo me la metí en la boca iniciando un sube y baja que le debia gustar pues empezó a gemir.<br />
De cuando en cuando la sacaba para chuparle las pelotas y subir por su tronco hasta volver a metermela en la boca hasta que se corrió y yo me tragué su leche.<br />
Entonces me dijo que ahora me tocaba a mí y según estaba sentado me puso un condón y se sentó encima demí metiéndose toda mi polla en el culo. también fue mi primera vez que daba por el culo a un chico y estuvo fenomenal, que apretadito, que gustazo. Le dí unos cuantos pollazos en el culo hasta que me corrí.<br />
Después de esto no lo he vuelto ha hacer con un chico.
<p class="autor">Colaborador: lunatico69</p>
<form id="vozme_form_65e2bd03041dff3bd5185f8e68e4630a" method="post" name="vozme_form_65e2bd03041dff3bd5185f8e68e4630a" target="65e2bd03041dff3bd5185f8e68e4630a" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="mi primera vez.. Soy un chico normal 1,80 de altura, 80 kg, mmoreno y con 15 cm de polla.
Soy hetero pero me llamaba montarrmelo con un chico así que despues de pensármelo mucho puse un anuncio en el periódico ofreciendo sexo gratis, la misma mañana en que salió el anuncio llamó un chico de unos 30 años, casado  y de complexión normal que quería que le hiciera una mamada y chupármela a mí en los baños de un bar.

Quedamos en una media hora en un cruce cerca de mi casa y cuando llegó nos fuimos a un bar cercano a tomar una cocacola, mientras charlabamos y él me tocaba la polla por encima de mi pantalón hasta que le dije que si le gustaría verla. Me dijo que sí por lo que nos fuimos al baño.
Entramos los dos y nos empezamos a besar y mientras yo le desnudaba cuando le quite los pantalones y el calzoncillo salió una polla medio dura no muy grande, a mí se me puso durisima nada más ver su polla que la agarre y empezé a masturbar.
El se sentó en el baño y me bajó los pantalones y el calzoncillo metiéndose mi polla en  la boca y dándome una buena mamada, pero yo quería chupar una polla por primeera vez así que cambiamos, yo me senté y el se pusó delante de mí de ie con la polla ya dura  y sin pensarmelo me la metí en la boca iniciando un sube y baja que le debia gustar pues empezó a gemir.
De cuando en cuando la sacaba para chuparle las pelotas y subir por su tronco hasta volver a metermela en la boca hasta que se corrió y yo me tragué su leche.
Entonces me dijo que ahora me tocaba a mí y según estaba sentado me puso un condón y se sentó encima demí metiéndose toda mi polla en el culo. también fue mi primera vez que daba por el culo a un chico y estuvo fenomenal, que apretadito, que gustazo. Le dí unos cuantos pollazos en el culo hasta que me corrí.
Después de esto no lo he vuelto ha hacer con un chico.
Colaborador: lunatico69
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '65e2bd03041dff3bd5185f8e68e4630a', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '65e2bd03041dff3bd5185f8e68e4630a', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_65e2bd03041dff3bd5185f8e68e4630a').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/02/mi-primera-vez-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Dejame sola primero</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/02/dejame-sola-primero/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/02/dejame-sola-primero/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 19:27:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Intercambios]]></category>
		<category><![CDATA[Cams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Chat Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Consentidos]]></category>
		<category><![CDATA[Guarras]]></category>
		<category><![CDATA[Infidelidades]]></category>
		<category><![CDATA[Mamadas]]></category>
		<category><![CDATA[Orgias]]></category>
		<category><![CDATA[Polvos]]></category>
		<category><![CDATA[Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos XXX]]></category>
		<category><![CDATA[Trios]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[XXX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/02/dejame-sola-primero/</guid>
		<description><![CDATA[Yo sabia que a mi mujer le gustaba mucho mi amigo Carlos, en mas de una ocasion ella me dijo que si un dia se presentaba la oportunidad de ponerme los cuernos lo haria con el, cada ves que lo veia se le iban los ojos y cuando nos visitaba ella se ponia bien contenta, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Yo sabia que a mi mujer le gustaba mucho mi amigo Carlos, en mas de una ocasion  ella me dijo que si un dia se presentaba la oportunidad de ponerme los cuernos lo haria con el, cada ves que lo veia se le iban los ojos y cuando nos visitaba ella se ponia bien contenta, pero no nos atreviamso a hacer nada con el, eso si fantaseabamos los dos con que ella cojiera con el, cada ves que cojiamos ella gritaba su nombre asi que no habia ninguna duda por parte de ella y logramos convertir nuestra fantasia en realidad.<br />
El habia ido a visitarnos, mi mujer aun llegab a del trabajo y yo estaba a punto de decirle lo de la fantasia pero entro mi mujer y como siempre contenta de verlo lo abraso y lo besaba en la mejilla, yo creo que ese dia venia mas caliente que de costumbre porque ese abraso duro varios minutos y cuando se separo de el pude verle sus pezones parados, los dos se sentaron juntos y yo les traje cervesas y los tres cotorreabamos, nos tomamos una stres y mi esposa dijo que se uiba a cambiar, ya que venia del trabajo y estaba un poco sudada, al rato escuchamos la regadera y salio y con un vestido corto, uuno que siempre usa cuando salimos solos, se notaba que no traia brasiere ya que se le notaban sus pezones duros, y como Carlos y yo estamos sentados uno al lado del otro ella se sento enfrente de lso dos y me fije inmediatamente que tampoco traia panties yh se le veia la madeja de vello pubico, al ver esto pense que esa noche ella estyaba dispuesta a lograr su objetivo de cojer con el y en un momentyo qu enos quedamos solos los dos.<br />
<span id="more-199"></span><br />
-Oye parece que hoy es la noche de cojertelo. Me equivoco?<br />
-Si viejo, pero no se como le haremos. Crees que querra estar con los dos.<br />
-No se. quieres que le pregunte?<br />
-No va a creer que soy una descarada. Mejor  dejame sola con el. Si?.<br />
Y cuando el regreso, yo traje mas cervezas y mi mujer me miraba como diciendome. &#8220;Cuando te vas?&#8221;<br />
Para esto ya pasaba de la media noche (Ella lega a las 10).<br />
-Saben que? Yo me voy a dormir ando muy cansado. Vienes vieja?.<br />
-Tan pronto? Todavia es temprano, apenas comiensa la noche.<br />
-tu no tienes llenadero, Carl;os te vas a quedar? No puedes manejar asi, tenemos un cuarto vacio. Vieja convencelo para que se quede.<br />
Y subi a la recamara y espere un poco y yo escuchaba sus risas y su alegria y al rato dejo de escucharse, yo sali del cuarto despacio para que no me oyeran y donde me pare podia verlos bien a los dos, estaban los dos juntos, ella tenia un codo recargado en el respaldo y tenai las piernas crusadas y la tenia mucho muy arriba y podia escuchar lo que decian.<br />
-Oye Carlos. Te puedo preguntar algo en confianza? Tu sabes lo que le pasa a mi viejo? Ya tiene mucho que no ha podido tener una ereccion. Te ha dicho algo?<br />
-No, no me ha dicho nada, de seguro ha de ser por la tension en el trabajo.<br />
-Pero ya hace tiempo de eso. Imaginate que tenemos mas de un mes sin que me toque y la verdad a mi me hace falta, mi cuerpo me lo pide. Te ha dicho el lo caliente que soy?.<br />
-Algo me ha comentado. No le has puesto los cuernos? Porque me imagino qu esiendo tan bonita no te han de faltar seguidores.<br />
-Te digo algo? Hay uno que me gusta y me gusta mucho pero no se como hacerle, Y Chuy lo sabe.<br />
-En serio? Y quien? Se puede saber?<br />
Yo pare el oido para escuchar y saber si le diria que era el con quien ella fantaseaba pero no tuvo que decirle nada, el puso una mano en su rodilla.<br />
Si crees que en algo les puedo ayudar, puedes decirmelo.<br />
-En serio? gracias.<br />
Y puso su mano ensima de la de el y el quiso retgirla pero ella no lo dejo y voltearon y se vieron y fue mi mujer la qu eacerco su cara a la de el y le dio un beso suave en los labios y el se retiro y le dijo que se acostaria ya que se sentia mareado, se levantaron los dos y caminaron hacia la recamara vacia en el piso de abajo y entraron yo baje tambien y me fui para el jardin de atras y me asome por la ventana y vi que mi mujer le acomodaba la cama y estaba de rodillas y el subido lo tenia levantado hasta sus nalgas y el detras la veia y se toco su miembro, indudablemtne se estaba poniendo caliente, yo queria gritarle que la tocara que ella lo deseaba que lo estaba provocando, seguia mirando para ver que hacian, vi que mi mujer meneo un poco sus caderas, ella lo estaba invitando para que le tocara su cuerpo o mas bien sus nalgas, pero el quizas por el respeto hacia mi no se animaba eso si no dejaba de verla y cuando me mijewr termino con la cama se bajo y quedo su cuerpo p[egado al de el ella pudo sentir la duresa de su verga en us nalgas pero no se movio para nada se quedo ahi pegada, se notaba que su respiracion se agitaba y por fin el puso sus manos en sus caderas y se le pgeo todo lo que pudo y ella respiro profundo y movio su cuerpo, el la acosto en la cama y con los pies en el suelo se agbrio de piernas, le subio el vestido y se separto para mirarle sus nalgas y se las comenso a acariciar, le pasaba las dos manos por sobre ellas y ella recargada en los codos volteaba y lo veia y mas movio su cuerpo, con una manos se bajo los tirantes del vestido y salieron sus pechos, sus pezones duros como piedras y comenso a acariciarse ella misma, rumia como gatita, ella se incorporo y se volteo y sentada en la cama comenso a soltarle su pantalon.<br />
-No Fabi creo que no esta bien lo que hacemos, si Martin se da cuenta me mata, no esta bien.<br />
-No tengas miedo, yo he fantaseado contigo por mucho tiempo, el esta bien dormido y no se dara cuenta.<br />
Y sin detenerse le bajo su pantalon hasta los tobillos y salto su verga y me quede viendola, el cabron no la tenia mas grande que yo pero seso si muy gorda, mi mujer acerco su cara y comenso a besarsela para metersela en la boca un moento despues, era fascinante ver como ella trataba de metersela toda en la boca para sacarsela y volverla a meter, yo tenia ya mi verga fuera y me la jalba, yo pense qu eme darian celos pero fue todo lo contrario, me emociono tanto el ver todo lo que sucedia, ella siguio mamando y al mismo timepo comenso a jugar con su clitoris, lo hacia con tanta fuerza que no duro mucho en venirse y ya para entonces tenia toda su verga entera en su boca, el la tomo por detras de su cabesa y dando un gritito vi como apreto sus nalgas y le solto el chorro de leche en su boca, porque si hay una mujer que sea buena mamadora es ella, no perdio ni una sola gota todo se lo trago y aun asi no se la saco sino que siguio pegada y no dejo que se le pusiera blanda, siguio dura y ella acostandose lo jalo y cayo ensima se abrio de piernas y se la acomodo y se la metio, ella grito y el le tapo la boca pero aun asi se podia escuchar su grito y los dos comensaron a moverse yo ya no soportaba mas y a pesar de que me habia venido una ves mi verga seguia aun dura y entre en la casa, abrila puerta y ahi seguian ellos cojiendo, veia sus nalgas subir y bajar y sin verle la cara a ella porque el la tapaba oia sus lamentos y quejidos de placer que recibia, yo entre y el me vio y se la saco y me veia y trataba de decir algo pero mi mujer le dijo.<br />
-No te preoucupes el sabe que te tengo ganas, tu eres mi fantasia y fue idea de lso dos el seducirte, anda ven y cojeme.<br />
El aun dudaba de hacderlo y ell aal ver esto se le subio y trataba demeterse su verga ya cauida del susto pero se fue componiendo y logro paraersela y se la metio otra ves, ahora ella era la que subia y bajaba, yo me acerque y le acaricie sus nalgas y con un dedo le toque su ojito del culo, ella volteo y me pidio que se lo metiera un poco y asi lo hice y ella ms se movio y escuche como se venia y yo  le meti todo el dedo y mas se venia, se lo saque y le meti dos y hasta tres y ella mas gritaba y mas me pedia hasta que se lso saque y puse mi verga en su entrada y tuve dificultades para metersela y se detuvo yo le meti la punta y gritando me urgia que s ela metiera toda y fui empujando mas y mas y gritaba y comenso a moverse mas aprisa a tal grado que me era dificil metersel amas profundo pero al ratito nos enocntramos lso tres y pude metersela toda ente lso dos le dabamos duro y gritando se venia y eso me hiso aclerar y le solte mi chorro y escuche cuando el tambien se venia y cuando terminamos caimos en la cama y nos quedamos dormidos y desperte cuando senti movimientos en la cama y ella estaba mamandosela y me acomode en un codo para velos y vi como sela ensalibaba para metersela tambien por atras y se lo monto y se la metio por atras yo me acomode y puse mi verga en us boca y se la trago y asi le dinmos hasta que nos vinimos los tres.<br />
Serian como las doce cuando despertamos y Carlos ya se habia ido y estabamos lso dos solos y platicamos de lo sucedido y supimos de cuanto lo habiamos gosado.<br />
Desde ese dia el forma parte de nuestras relaciones sexuales, nos cojemso a mi mujer por lo menos tres veces por mes y ella no puede estar mas contenta.
<p class="autor">Colaborador: <a href="http://sepbdaykogme@latinmail.com">Martin</a></p>
<form id="vozme_form_a670dfdd2ede4734078654f11a64d59d" method="post" name="vozme_form_a670dfdd2ede4734078654f11a64d59d" target="a670dfdd2ede4734078654f11a64d59d" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="Dejame sola primero.. Yo sabia que a mi mujer le gustaba mucho mi amigo Carlos, en mas de una ocasion  ella me dijo que si un dia se presentaba la oportunidad de ponerme los cuernos lo haria con el, cada ves que lo veia se le iban los ojos y cuando nos visitaba ella se ponia bien contenta, pero no nos atreviamso a hacer nada con el, eso si fantaseabamos los dos con que ella cojiera con el, cada ves que cojiamos ella gritaba su nombre asi que no habia ninguna duda por parte de ella y logramos convertir nuestra fantasia en realidad.
El habia ido a visitarnos, mi mujer aun llegab a del trabajo y yo estaba a punto de decirle lo de la fantasia pero entro mi mujer y como siempre contenta de verlo lo abraso y lo besaba en la mejilla, yo creo que ese dia venia mas caliente que de costumbre porque ese abraso duro varios minutos y cuando se separo de el pude verle sus pezones parados, los dos se sentaron juntos y yo les traje cervesas y los tres cotorreabamos, nos tomamos una stres y mi esposa dijo que se uiba a cambiar, ya que venia del trabajo y estaba un poco sudada, al rato escuchamos la regadera y salio y con un vestido corto, uuno que siempre usa cuando salimos solos, se notaba que no traia brasiere ya que se le notaban sus pezones duros, y como Carlos y yo estamos sentados uno al lado del otro ella se sento enfrente de lso dos y me fije inmediatamente que tampoco traia panties yh se le veia la madeja de vello pubico, al ver esto pense que esa noche ella estyaba dispuesta a lograr su objetivo de cojer con el y en un momentyo qu enos quedamos solos los dos.

-Oye parece que hoy es la noche de cojertelo. Me equivoco?
-Si viejo, pero no se como le haremos. Crees que querra estar con los dos.
-No se. quieres que le pregunte?
-No va a creer que soy una descarada. Mejor  dejame sola con el. Si?.
Y cuando el regreso, yo traje mas cervezas y mi mujer me miraba como diciendome. &#8220;Cuando te vas?&#8221;
Para esto ya pasaba de la media noche (Ella lega a las 10).
-Saben que? Yo me voy a dormir ando muy cansado. Vienes vieja?.
-Tan pronto? Todavia es temprano, apenas comiensa la noche.
-tu no tienes llenadero, Carl;os te vas a quedar? No puedes manejar asi, tenemos un cuarto vacio. Vieja convencelo para que se quede.
Y subi a la recamara y espere un poco y yo escuchaba sus risas y su alegria y al rato dejo de escucharse, yo sali del cuarto despacio para que no me oyeran y donde me pare podia verlos bien a los dos, estaban los dos juntos, ella tenia un codo recargado en el respaldo y tenai las piernas crusadas y la tenia mucho muy arriba y podia escuchar lo que decian.
-Oye Carlos. Te puedo preguntar algo en confianza? Tu sabes lo que le pasa a mi viejo? Ya tiene mucho que no ha podido tener una ereccion. Te ha dicho algo?
-No, no me ha dicho nada, de seguro ha de ser por la tension en el trabajo.
-Pero ya hace tiempo de eso. Imaginate que tenemos mas de un mes sin que me toque y la verdad a mi me hace falta, mi cuerpo me lo pide. Te ha dicho el lo caliente que soy?.
-Algo me ha comentado. No le has puesto los cuernos? Porque me imagino qu esiendo tan bonita no te han de faltar seguidores.
-Te digo algo? Hay uno que me gusta y me gusta mucho pero no se como hacerle, Y Chuy lo sabe.
-En serio? Y quien? Se puede saber?
Yo pare el oido para escuchar y saber si le diria que era el con quien ella fantaseaba pero no tuvo que decirle nada, el puso una mano en su rodilla.
Si crees que en algo les puedo ayudar, puedes decirmelo.
-En serio? gracias.
Y puso su mano ensima de la de el y el quiso retgirla pero ella no lo dejo y voltearon y se vieron y fue mi mujer la qu eacerco su cara a la de el y le dio un beso suave en los labios y el se retiro y le dijo que se acostaria ya que se sentia mareado, se levantaron los dos y caminaron hacia la recamara vacia en el piso de abajo y entraron yo baje tambien y me fui para el jardin de atras y me asome por la ventana y vi que mi mujer le acomodaba la cama y estaba de rodillas y el subido lo tenia levantado hasta sus nalgas y el detras la veia y se toco su miembro, indudablemtne se estaba poniendo caliente, yo queria gritarle que la tocara que ella lo deseaba que lo estaba provocando, seguia mirando para ver que hacian, vi que mi mujer meneo un poco sus caderas, ella lo estaba invitando para que le tocara su cuerpo o mas bien sus nalgas, pero el quizas por el respeto hacia mi no se animaba eso si no dejaba de verla y cuando me mijewr termino con la cama se bajo y quedo su cuerpo p[egado al de el ella pudo sentir la duresa de su verga en us nalgas pero no se movio para nada se quedo ahi pegada, se notaba que su respiracion se agitaba y por fin el puso sus manos en sus caderas y se le pgeo todo lo que pudo y ella respiro profundo y movio su cuerpo, el la acosto en la cama y con los pies en el suelo se agbrio de piernas, le subio el vestido y se separto para mirarle sus nalgas y se las comenso a acariciar, le pasaba las dos manos por sobre ellas y ella recargada en los codos volteaba y lo veia y mas movio su cuerpo, con una manos se bajo los tirantes del vestido y salieron sus pechos, sus pezones duros como piedras y comenso a acariciarse ella misma, rumia como gatita, ella se incorporo y se volteo y sentada en la cama comenso a soltarle su pantalon.
-No Fabi creo que no esta bien lo que hacemos, si Martin se da cuenta me mata, no esta bien.
-No tengas miedo, yo he fantaseado contigo por mucho tiempo, el esta bien dormido y no se dara cuenta.
Y sin detenerse le bajo su pantalon hasta los tobillos y salto su verga y me quede viendola, el cabron no la tenia mas grande que yo pero seso si muy gorda, mi mujer acerco su cara y comenso a besarsela para metersela en la boca un moento despues, era fascinante ver como ella trataba de metersela toda en la boca para sacarsela y volverla a meter, yo tenia ya mi verga fuera y me la jalba, yo pense qu eme darian celos pero fue todo lo contrario, me emociono tanto el ver todo lo que sucedia, ella siguio mamando y al mismo timepo comenso a jugar con su clitoris, lo hacia con tanta fuerza que no duro mucho en venirse y ya para entonces tenia toda su verga entera en su boca, el la tomo por detras de su cabesa y dando un gritito vi como apreto sus nalgas y le solto el chorro de leche en su boca, porque si hay una mujer que sea buena mamadora es ella, no perdio ni una sola gota todo se lo trago y aun asi no se la saco sino que siguio pegada y no dejo que se le pusiera blanda, siguio dura y ella acostandose lo jalo y cayo ensima se abrio de piernas y se la acomodo y se la metio, ella grito y el le tapo la boca pero aun asi se podia escuchar su grito y los dos comensaron a moverse yo ya no soportaba mas y a pesar de que me habia venido una ves mi verga seguia aun dura y entre en la casa, abrila puerta y ahi seguian ellos cojiendo, veia sus nalgas subir y bajar y sin verle la cara a ella porque el la tapaba oia sus lamentos y quejidos de placer que recibia, yo entre y el me vio y se la saco y me veia y trataba de decir algo pero mi mujer le dijo.
-No te preoucupes el sabe que te tengo ganas, tu eres mi fantasia y fue idea de lso dos el seducirte, anda ven y cojeme.
El aun dudaba de hacderlo y ell aal ver esto se le subio y trataba demeterse su verga ya cauida del susto pero se fue componiendo y logro paraersela y se la metio otra ves, ahora ella era la que subia y bajaba, yo me acerque y le acaricie sus nalgas y con un dedo le toque su ojito del culo, ella volteo y me pidio que se lo metiera un poco y asi lo hice y ella ms se movio y escuche como se venia y yo  le meti todo el dedo y mas se venia, se lo saque y le meti dos y hasta tres y ella mas gritaba y mas me pedia hasta que se lso saque y puse mi verga en su entrada y tuve dificultades para metersela y se detuvo yo le meti la punta y gritando me urgia que s ela metiera toda y fui empujando mas y mas y gritaba y comenso a moverse mas aprisa a tal grado que me era dificil metersel amas profundo pero al ratito nos enocntramos lso tres y pude metersela toda ente lso dos le dabamos duro y gritando se venia y eso me hiso aclerar y le solte mi chorro y escuche cuando el tambien se venia y cuando terminamos caimos en la cama y nos quedamos dormidos y desperte cuando senti movimientos en la cama y ella estaba mamandosela y me acomode en un codo para velos y vi como sela ensalibaba para metersela tambien por atras y se lo monto y se la metio por atras yo me acomode y puse mi verga en us boca y se la trago y asi le dinmos hasta que nos vinimos los tres.
Serian como las doce cuando despertamos y Carlos ya se habia ido y estabamos lso dos solos y platicamos de lo sucedido y supimos de cuanto lo habiamos gosado.
Desde ese dia el forma parte de nuestras relaciones sexuales, nos cojemso a mi mujer por lo menos tres veces por mes y ella no puede estar mas contenta.
Colaborador: Martin
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'a670dfdd2ede4734078654f11a64d59d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'a670dfdd2ede4734078654f11a64d59d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_a670dfdd2ede4734078654f11a64d59d').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/02/dejame-sola-primero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>lo  hice con el novio de mi prima</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/02/lo-hice-con-el-novio-de-mi-prima/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/02/lo-hice-con-el-novio-de-mi-prima/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 19:26:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hetero: Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[Adolecentes]]></category>
		<category><![CDATA[Cams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Corridas]]></category>
		<category><![CDATA[Heterosexuales]]></category>
		<category><![CDATA[Infidelidades]]></category>
		<category><![CDATA[Infieles]]></category>
		<category><![CDATA[Jovencitas]]></category>
		<category><![CDATA[Mamadas]]></category>
		<category><![CDATA[Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos XXX]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams Porno]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/02/lo-hice-con-el-novio-de-mi-prima/</guid>
		<description><![CDATA[todo paso en mi cumple años numero 18 y mi prima llego con su novio un niños de 17 años (con un pene muy rico) llegaron a mi casa con una botella y dije bueno vamos a darle nos tomamos la botella de un litro con el y mi prima pero como mi prima no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>todo paso en mi cumple años numero 18 y mi prima llego con su novio un niños de 17 años (con un pene muy rico) llegaron a mi casa con una botella y dije bueno vamos a darle nos tomamos la botella de un litro con el y mi prima pero como mi prima no sabe tomar se empedo rapido y la llevamos a un cuarto.me quede yo y el solos y empesamos a acavarnos todo asta botellas que ai tenia en fin ya el se me quedo viendo yo tambien y luego vi como algo cresia en su pantalon y le dije de relajo oies no te exites y el me dijo perdon y yo porqe y me dijo que se exito pensando que estvamos cojiendo y <span id="more-198"></span>le dije aique hacerlo realidad y el me dije enverdad y yo si fui al cuarto de mi hermano por un condon que pense qe no le qedaria al niño y nos fuimos a mi cuarto y le vaje el pantalon y vi un pene qe pedia a gritos qe lo mamara en fin lo agarre lo juge lo lambi lo hize creser al maximo y le puse el condon lo acoste en la cama y me le subi ensimaa y me movia asta mas no poder asi estuvimos por un buen rrato y me dijo que qeria otra pose le dije qe que proponia y me dijo qe en cuatro asi estuvimos otro rrato maas asta qe se le salio la lechee y quedo rendido aora asi jugamos cada qe tomamos primero enbriagamos a mi prima y despues jugamos nosotros
<p class="autor">Colaborador: <a href="http://ssuulii@hotmail.com">ana</a></p>
<form id="vozme_form_4ac51f386980259d3b5590b40dd63be0" method="post" name="vozme_form_4ac51f386980259d3b5590b40dd63be0" target="4ac51f386980259d3b5590b40dd63be0" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="lo  hice con el novio de mi prima.. todo paso en mi cumple años numero 18 y mi prima llego con su novio un niños de 17 años (con un pene muy rico) llegaron a mi casa con una botella y dije bueno vamos a darle nos tomamos la botella de un litro con el y mi prima pero como mi prima no sabe tomar se empedo rapido y la llevamos a un cuarto.me quede yo y el solos y empesamos a acavarnos todo asta botellas que ai tenia en fin ya el se me quedo viendo yo tambien y luego vi como algo cresia en su pantalon y le dije de relajo oies no te exites y el me dijo perdon y yo porqe y me dijo que se exito pensando que estvamos cojiendo y le dije aique hacerlo realidad y el me dije enverdad y yo si fui al cuarto de mi hermano por un condon que pense qe no le qedaria al niño y nos fuimos a mi cuarto y le vaje el pantalon y vi un pene qe pedia a gritos qe lo mamara en fin lo agarre lo juge lo lambi lo hize creser al maximo y le puse el condon lo acoste en la cama y me le subi ensimaa y me movia asta mas no poder asi estuvimos por un buen rrato y me dijo que qeria otra pose le dije qe que proponia y me dijo qe en cuatro asi estuvimos otro rrato maas asta qe se le salio la lechee y quedo rendido aora asi jugamos cada qe tomamos primero enbriagamos a mi prima y despues jugamos nosotros
Colaborador: ana
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '4ac51f386980259d3b5590b40dd63be0', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '4ac51f386980259d3b5590b40dd63be0', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_4ac51f386980259d3b5590b40dd63be0').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/02/lo-hice-con-el-novio-de-mi-prima/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una noche en casa de la abuela!! diferente a las otras!</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-en-casa-de-la-abuela-diferente-a-las-otras/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-en-casa-de-la-abuela-diferente-a-las-otras/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 19:25:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Amor filial]]></category>
		<category><![CDATA[Abuelas]]></category>
		<category><![CDATA[Ancianas]]></category>
		<category><![CDATA[Cams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Chat Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Incesto]]></category>
		<category><![CDATA[Incesto Gratis]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Adultos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de Incesto]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de Sexo]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Incestuosos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos XXX]]></category>
		<category><![CDATA[Webcams Porno]]></category>
		<category><![CDATA[XXX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-en-casa-de-la-abuela-diferente-a-las-otras/</guid>
		<description><![CDATA[hola, mi nombre es FRANCO, y lo que voy a contarles es algo que me paso hace como 4 meses, todavia es increible, pero se los tengo que contar! bien, me gustaria comenzar describiendome, soy un chico alto de 1,75m, tengo 18 años, un cuerpo bastante atletico puesto que practico muchos deportes, pelo corto y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>hola, mi nombre es FRANCO, y lo que voy a contarles es algo que me paso hace como 4 meses, todavia es increible, pero se los tengo que contar!</p>
<p>bien, me gustaria comenzar describiendome, soy un chico alto de 1,75m, tengo 18 años, un cuerpo bastante atletico puesto que practico muchos deportes, pelo corto y negro.<br />
 El siguiente echo ocurrio hace aproximadamente 4 meses en un fin de semana largo, ya que no tenia compromisos en ese fin de semana largo, el viernes decidi quedarme en casa de mi abuela, algo bastante habitual, ella vive relativamente lejos, como a 1 hora en colectivo, pero bien, ya en su casa me recibio de mil maravillas, igual que siempre, les cuento que mi abuela se llama OLGA tiene 75 años, pero no los aparenta, para su edad es una persona muy energica y en continua actividad, le gusta salir a bailar con sus amigas, a sitios de personas de su edad obvio, le gusta arreglarse y estar bien vestida y demas! es viuda desde hace unos 20 años y desde entonces a tenido varios amores,  para su edad tiene bastante buen cuerpo, es alta, algunas arrugas, caracteristicas de su edad, un poco rellenita, pechos grandes y algo caidos y un culo tambien grande y algo caido.<br />
yo nunca habia visto a mi abuela de otra forma, ni tampoco habia fantaseado, ERA MI ABUELA, pero ese viernes las cosas cambiaron.<span id="more-197"></span></p>
<p>al llegar a su casa fui directamente al lugar donde duermo, siempre duermo en el comedor de la casa, tiene una cama muy comoda, con unos almuadones que lo convierten en una especie de sillon! una television, todo perfecto para pasar una noche, en fin, llegue, deje mi mochila sobre la cama y me sente a charlar con mi abuela, mientras mirabamos tele, ya entrada la noche, me avisa que se va a ir a bailar y que volvia tarde, yo le digo que no hay problema, que vaya tranquila!<br />
dicho esto se va a cambiar a su habitacion, una vez lista y esperando porque la vinieran a buscar, suena el telefono, eran sus amigas, quienes le comunicaban que hoy no saldrian debido a unos problemas personales, que no cabe mencionar aca, mi abuela se molesto un poco, ya que no le gusta salir sola, asi que cancelo el taxi, fue a su habitacion y se puso el camison para dormir.<br />
Cuando vuelve me dice que pida una pizza, asi no cocinamos, yo la pido y al rato llega la pizza, comemos en la cocina, mirando tele, como siempre, luego de comer nos pusimos a mirar una pelicula, algo habitual, ya al mismo tiempo charlabamos un poco.<br />
En medio de la charla noto que le duele la espalda, asi que le digo:</p>
<p>-: abuela queres que te haga masajes?</p>
<p>a lo que ella responde que si, muy agradecida, de echo yo soy muy bueno haciendo masajes.<br />
asi que comenze a masajear su espalda, mientras ella estaba sentada mirando la pelicula, de repente, en una mirada sin querer, noto que debajo del camison, mi abuela no llevaba corpiño, podia ver sus grandes y estirados pezones casi completamente. no le di importancia, despues de todo es mi abuela, no voy a tener verguenza.<br />
Lo que fue mas raro aun, fue que en ese momento comence a tener una ereccion, era increible, porque ver a mi abuela a mi no me provocaba nada, pero al parecer mi  cuerpo si respondia. En fin mi abuela no lo notaba, ya que tenia un jean puesto y ademas estaba atras de ella.<br />
Luego de esto me salio algo de adentro, que lo dije sin pensar, casi como si fuera mi cuerpo el que hablaba, le dije:</p>
<p>-: abue, queres que te haga unos masajes con crema?</p>
<p>a lo que ella respondio:</p>
<p>-: si mi amor, pero no quiero ser una molestia, estoy bien asi eh</p>
<p>a lo que yo insisto y como buen nieto, fui a su habitacion y tome una de sus cremas y regrese a la cocina, para continuar con los masajes.<br />
ya con su espalda con crema, me facilito mucho los  masajes, luego de un rato de masajearla y aun con una inexplicable ereccion, aparece en la tele una pelicula bastante picante, mi abuela esta disfrutando mucho los masajes y yo ocupado haciendolos, asi que ninguno cambio.<br />
mi abuela gemia del placer que le daban mis masajes, nada pervertido, el clasico gemido de gusto de cuando nos hacen masajes, en fin de repente se nos da por charalr y sale el tema de la pelicula que estaban pasando, sin ninguna inhibicion nos pusimos a hablar de las escenas sexuales que se mostraban, a tono gracioso obviamente.<br />
luego de un rato le pregunto si le molesta que baje un poco el camizon, para poder abarcar mas su espalda, no tuvo ningun problema, lo baje solo un poco dejando sus hombros descubiertos.<br />
De repente la conversacion se empezo a ir para otros lados, me pregunto sobre mi novia, sobre como iban las cosas entre nosotros, a lo que yo respondia a todo, que iba bien, etc.<br />
 en un momento me hace una pregunta, con un poco de doble sentido, pero que no le di mucha importancia, ella dijo:</p>
<p>-: amor! tu novia te atiende bien? porque asi debe ser, te mereces que te traten bien.</p>
<p>yo respondi con una risa, y sin darme cuenta, de manera tonta y evidenciando que teniamos relaciones, algo que nadie sabia, le conteste que me atendia muy bien y que estaba satisfecho.<br />
 a lo que mi abuela respondio con una sonrisa picara.<br />
el siguiente tema de conversacion fueron sus amantes, algo de lo que nunca habiamos hablado, me conto muchas cosas y concluyo diciendo que ya nadie la atendia y que estaba muy sola! al mismo tiempo yo seguia con mis masajes.<br />
 para este momento yo ya estaba bastante sumergido, sin darme cuenta, en el extasis del incesto y el morbo y me salio de decirle:</p>
<p>-: pero abuela, me vas a decir que ya nadie te atiende?</p>
<p>a lo que conetesta</p>
<p>-: no mi amor, ya hace mucho que nadie me atiende, ya paso eso para mi!</p>
<p>y yo con algo de lastima le dije:</p>
<p>-:pero abuela, a mi me gusta que te sientas bien y haria lo que fuera por vos, con al de que estes mas contenta!</p>
<p>ella responde</p>
<p>-: pero mi vida, que lindo que sos!</p>
<p>ya sumergido y sin marcha atras le dije:</p>
<p>-:abuela, dejame que te haga sentir bien!</p>
<p>comence a bajar mis manos hacia su pecho, sin llegar a sus tetas, acariciando y pasando crema, luego de un impulso degenerado que salio de mi interior, meti mi mano en su camizon y comenze a masajear sus tetas y sus pezones, los cuales estaban bastante duros, m i abuela gemia del placer, y en un momento de lucidez, me detuve y le dije:</p>
<p>-: no abuela, esto no es correcto!</p>
<p>a lo que ella respondio:</p>
<p>-: segui amor, me encanta, no te detengas!</p>
<p>esa pizca de razon que me quedaba, se fue y segui acariciando sus tetas.<br />
De ppronto se me da por ponerme de costado a ella, ya que yo estaba detras de ella, al ponerme de costado mi jean, con un bulto ya notable, queda muy cerca de su cara y mi abuela que estaba con los ojos cerrados disfrutando de todo, los abre y me ve!<br />
en su mirada pude notar algo de deseo y desesperacion a lo que solo pude responder con una accion, me baje el cierre, el pantalon y luego el boxer, evidenciando mi pija que estaba mas que humeda y grande! la reaccion de mi abuela fue de sorpresa y dejo salir un suspiro de placer y me dijo:</p>
<p>-: pero mi amor, como creciste bb!!</p>
<p>a lo que yo respondi:</p>
<p>-: la queres abuela? es toda tuya!</p>
<p>ella sin inmutarse y de un solo movimiento la introdujo completamente en su boca, era increible, comenzo a mamarla como toda una experta, en mi vida me habian echo una mamada de tal magnitud, la metia y la sacab con gran velocidad, al mismo tiempo que masajeaba mis testiculos! era una sencacion inexplicable, ni mi novia era tan buena! mi abuela tierna, habia resultado se runa puta, con toda la experiencia.<br />
 me la estuvo mamando un rato hasta que acabe, ella se trago toda mi leche, que por cierto fue muy abundante, no le dejo una sola gota, al terminar la saco de su boca, y mi pija aun estaba bien erecta, como si no ubiese acabado a lo que ella dice:</p>
<p>-: pero mi bb, sos insaciable, me encantas!! </p>
<p>y le digo:</p>
<p>-: abue, la queres sentir adentro?</p>
<p>a lo que lla, en tono de maxima exitacion me responde.</p>
<p>-: si mi amor, obvio, haceme lo que quieras!</p>
<p>hice que se parara de la silla y le quite el camizon y para mi sorpresa, no solo no llevaba corpiño, sino que traia una tanga, muy puta para alguien de su edad, no me resisti y se la baje, me agache y comence a mamarla, ella se retorcia de placer y gemia a los gritos, mientras yo lamia todo su clitoris, que estaba en buenas condiciones para alguien de su edad, era algo muy rico!!<br />
Fue entonces que me pare y la subi a la mesa de la cocina y de un solo golpe se la meti toda en la concha, era una sensacion exquisita, su concha era muy rica, de repente me dice:</p>
<p>-: metemela hasta el fondo, haceme tuya bb!!</p>
<p>esta era una abuela completamente diferente a la que yo conocia, pero sin mas, la empeze a coger como un degenerado vicioso, se la metia toda hasta adentro, y la escuchaba gritar como una puta adolecente, de repente me doy cuenta de uq eestaba legando a el climax, asi que comence a hacerlo lo mas rapido posibley terminamos en un orgasmo, si asi es!! acabamos al mismo tiempo, luego de sacarla, increiblemente, no solo mi pija seguia tan erecta como antes, sino que mi abuela seguia con ganas de mas.</p>
<p>y me dice con tono de puta.</p>
<p>-:cogeme por el culo bb, damela toda!!</p>
<p>yo ya metido en el incesto y el morbo, le meti un beso de lengua, el cual fue uno de los mas ricos de mi vida!! la voltee y se la meti de una por el culo, mientras la tomaba de las caderas y ahi nomas la empece a coger con todo, al mismo tiempo me decia:</p>
<p>-: si bb. mas adentro!! soy tu puta bb!!</p>
<p>para que decia esto!! solo lograba que me caliente mas!! estaba enviciado con ese culo grande de anciana, se la estaba dando como nunca, mientras ella gemia como nunca, era de lo mas rico ver sus grandes pechos moverse al ritmo de mis movimientos, y ella en esa pose de 90 grados recibiendo toda mi pija!! era increible sentir nuestros vellos pubicos convertidos en pastizales de tando fluido que   le salia!! entonces le dije que estaba por acabar, a lo que ella contesto:</p>
<p>-: acabame toda adentro bb!! quiero que me llenes la cola con tu leche!!</p>
<p>a lo que obviamente accedi, sin mas ni mas, acabe un monton de leche, y ella solto un grito de placer al sentir mi leche calentita brotar en su culo. luego de esto retire mi pene, y esto ya era increible, no me habia pasado ni con mi novia, mi pene seguia muy erecto y con ganas de mas, a mi abuela esto le  encantaba y me dice.</p>
<p>-:mmmmmmmmmmm nietito, nada te detiene!!</p>
<p>ahi nomas se agacho y empezo a mamarme de nuevo, esta vez fue mucho mas placentera que la primera, me hizo llegar muy rapido y cuando acabe por 4 y ultima vez no se lo trago todo, dejo salir un poco y lo paso por sus tetas, al mismo tiempo que yo le acariciaba su cabeza a modo de agradecimiento, ahora si mi pene ya no tenia ni una gota de leche, me lo habia secado todo, al sacarlo me sonrio y volteo a ponerse el camiso, mientras yo me vesti tambien, luego de cambiarse se me acerco y me dio un beso en la boca, acaricio mi pene y me dijo:</p>
<p>-: gracias mi vida!! hace años que no gozaba tanto, quedate tranquilo que nadie se va a enterar de esto, cuando quieras lo repetimos!</p>
<p>y se fue a dormir, yo igual, al dia siguiente todo estaba como si nada hubiese pasado, lo que me puso muy contento, desd ese dia miabuela esta siempre muy feliz y de buen humor, en mas de una ocacion luego de esa y en sus cumpleaños, vuelv a darle este regalo por ser tan buena conmigo!!<br />
pero nunca voy a olvidar el dia en que la aparentemente tierna y dulce anciana que era mi abuela, la vi convertida en toda una puta experta!!! gracias por leer mi relato, si quieren conocer otras sesiones de sexo con mi abela olga, solo diganme!!</p>
<p>saludos</p>
<p class="autor">Colaborador: <a href="http://chape_bonaerense@hotmail.com">franco_caliente</a></p>
<form id="vozme_form_17a0d6e822949899e97c3437360bc3d9" method="post" name="vozme_form_17a0d6e822949899e97c3437360bc3d9" target="17a0d6e822949899e97c3437360bc3d9" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="Una noche en casa de la abuela!! diferente a las otras!.. hola, mi nombre es FRANCO, y lo que voy a contarles es algo que me paso hace como 4 meses, todavia es increible, pero se los tengo que contar!
bien, me gustaria comenzar describiendome, soy un chico alto de 1,75m, tengo 18 años, un cuerpo bastante atletico puesto que practico muchos deportes, pelo corto y negro.
 El siguiente echo ocurrio hace aproximadamente 4 meses en un fin de semana largo, ya que no tenia compromisos en ese fin de semana largo, el viernes decidi quedarme en casa de mi abuela, algo bastante habitual, ella vive relativamente lejos, como a 1 hora en colectivo, pero bien, ya en su casa me recibio de mil maravillas, igual que siempre, les cuento que mi abuela se llama OLGA tiene 75 años, pero no los aparenta, para su edad es una persona muy energica y en continua actividad, le gusta salir a bailar con sus amigas, a sitios de personas de su edad obvio, le gusta arreglarse y estar bien vestida y demas! es viuda desde hace unos 20 años y desde entonces a tenido varios amores,  para su edad tiene bastante buen cuerpo, es alta, algunas arrugas, caracteristicas de su edad, un poco rellenita, pechos grandes y algo caidos y un culo tambien grande y algo caido.
yo nunca habia visto a mi abuela de otra forma, ni tampoco habia fantaseado, ERA MI ABUELA, pero ese viernes las cosas cambiaron.
al llegar a su casa fui directamente al lugar donde duermo, siempre duermo en el comedor de la casa, tiene una cama muy comoda, con unos almuadones que lo convierten en una especie de sillon! una television, todo perfecto para pasar una noche, en fin, llegue, deje mi mochila sobre la cama y me sente a charlar con mi abuela, mientras mirabamos tele, ya entrada la noche, me avisa que se va a ir a bailar y que volvia tarde, yo le digo que no hay problema, que vaya tranquila!
dicho esto se va a cambiar a su habitacion, una vez lista y esperando porque la vinieran a buscar, suena el telefono, eran sus amigas, quienes le comunicaban que hoy no saldrian debido a unos problemas personales, que no cabe mencionar aca, mi abuela se molesto un poco, ya que no le gusta salir sola, asi que cancelo el taxi, fue a su habitacion y se puso el camison para dormir.
Cuando vuelve me dice que pida una pizza, asi no cocinamos, yo la pido y al rato llega la pizza, comemos en la cocina, mirando tele, como siempre, luego de comer nos pusimos a mirar una pelicula, algo habitual, ya al mismo tiempo charlabamos un poco.
En medio de la charla noto que le duele la espalda, asi que le digo:
-: abuela queres que te haga masajes?
a lo que ella responde que si, muy agradecida, de echo yo soy muy bueno haciendo masajes.
asi que comenze a masajear su espalda, mientras ella estaba sentada mirando la pelicula, de repente, en una mirada sin querer, noto que debajo del camison, mi abuela no llevaba corpiño, podia ver sus grandes y estirados pezones casi completamente. no le di importancia, despues de todo es mi abuela, no voy a tener verguenza.
Lo que fue mas raro aun, fue que en ese momento comence a tener una ereccion, era increible, porque ver a mi abuela a mi no me provocaba nada, pero al parecer mi  cuerpo si respondia. En fin mi abuela no lo notaba, ya que tenia un jean puesto y ademas estaba atras de ella.
Luego de esto me salio algo de adentro, que lo dije sin pensar, casi como si fuera mi cuerpo el que hablaba, le dije:
-: abue, queres que te haga unos masajes con crema?
a lo que ella respondio:
-: si mi amor, pero no quiero ser una molestia, estoy bien asi eh
a lo que yo insisto y como buen nieto, fui a su habitacion y tome una de sus cremas y regrese a la cocina, para continuar con los masajes.
ya con su espalda con crema, me facilito mucho los  masajes, luego de un rato de masajearla y aun con una inexplicable ereccion, aparece en la tele una pelicula bastante picante, mi abuela esta disfrutando mucho los masajes y yo ocupado haciendolos, asi que ninguno cambio.
mi abuela gemia del placer que le daban mis masajes, nada pervertido, el clasico gemido de gusto de cuando nos hacen masajes, en fin de repente se nos da por charalr y sale el tema de la pelicula que estaban pasando, sin ninguna inhibicion nos pusimos a hablar de las escenas sexuales que se mostraban, a tono gracioso obviamente.
luego de un rato le pregunto si le molesta que baje un poco el camizon, para poder abarcar mas su espalda, no tuvo ningun problema, lo baje solo un poco dejando sus hombros descubiertos.
De repente la conversacion se empezo a ir para otros lados, me pregunto sobre mi novia, sobre como iban las cosas entre nosotros, a lo que yo respondia a todo, que iba bien, etc.
 en un momento me hace una pregunta, con un poco de doble sentido, pero que no le di mucha importancia, ella dijo:
-: amor! tu novia te atiende bien? porque asi debe ser, te mereces que te traten bien.
yo respondi con una risa, y sin darme cuenta, de manera tonta y evidenciando que teniamos relaciones, algo que nadie sabia, le conteste que me atendia muy bien y que estaba satisfecho.
 a lo que mi abuela respondio con una sonrisa picara.
el siguiente tema de conversacion fueron sus amantes, algo de lo que nunca habiamos hablado, me conto muchas cosas y concluyo diciendo que ya nadie la atendia y que estaba muy sola! al mismo tiempo yo seguia con mis masajes.
 para este momento yo ya estaba bastante sumergido, sin darme cuenta, en el extasis del incesto y el morbo y me salio de decirle:
-: pero abuela, me vas a decir que ya nadie te atiende?
a lo que conetesta
-: no mi amor, ya hace mucho que nadie me atiende, ya paso eso para mi!
y yo con algo de lastima le dije:
-:pero abuela, a mi me gusta que te sientas bien y haria lo que fuera por vos, con al de que estes mas contenta!
ella responde
-: pero mi vida, que lindo que sos!
ya sumergido y sin marcha atras le dije:
-:abuela, dejame que te haga sentir bien!
comence a bajar mis manos hacia su pecho, sin llegar a sus tetas, acariciando y pasando crema, luego de un impulso degenerado que salio de mi interior, meti mi mano en su camizon y comenze a masajear sus tetas y sus pezones, los cuales estaban bastante duros, m i abuela gemia del placer, y en un momento de lucidez, me detuve y le dije:
-: no abuela, esto no es correcto!
a lo que ella respondio:
-: segui amor, me encanta, no te detengas!
esa pizca de razon que me quedaba, se fue y segui acariciando sus tetas.
De ppronto se me da por ponerme de costado a ella, ya que yo estaba detras de ella, al ponerme de costado mi jean, con un bulto ya notable, queda muy cerca de su cara y mi abuela que estaba con los ojos cerrados disfrutando de todo, los abre y me ve!
en su mirada pude notar algo de deseo y desesperacion a lo que solo pude responder con una accion, me baje el cierre, el pantalon y luego el boxer, evidenciando mi pija que estaba mas que humeda y grande! la reaccion de mi abuela fue de sorpresa y dejo salir un suspiro de placer y me dijo:
-: pero mi amor, como creciste bb!!
a lo que yo respondi:
-: la queres abuela? es toda tuya!
ella sin inmutarse y de un solo movimiento la introdujo completamente en su boca, era increible, comenzo a mamarla como toda una experta, en mi vida me habian echo una mamada de tal magnitud, la metia y la sacab con gran velocidad, al mismo tiempo que masajeaba mis testiculos! era una sencacion inexplicable, ni mi novia era tan buena! mi abuela tierna, habia resultado se runa puta, con toda la experiencia.
 me la estuvo mamando un rato hasta que acabe, ella se trago toda mi leche, que por cierto fue muy abundante, no le dejo una sola gota, al terminar la saco de su boca, y mi pija aun estaba bien erecta, como si no ubiese acabado a lo que ella dice:
-: pero mi bb, sos insaciable, me encantas!! 
y le digo:
-: abue, la queres sentir adentro?
a lo que lla, en tono de maxima exitacion me responde.
-: si mi amor, obvio, haceme lo que quieras!
hice que se parara de la silla y le quite el camizon y para mi sorpresa, no solo no llevaba corpiño, sino que traia una tanga, muy puta para alguien de su edad, no me resisti y se la baje, me agache y comence a mamarla, ella se retorcia de placer y gemia a los gritos, mientras yo lamia todo su clitoris, que estaba en buenas condiciones para alguien de su edad, era algo muy rico!!
Fue entonces que me pare y la subi a la mesa de la cocina y de un solo golpe se la meti toda en la concha, era una sensacion exquisita, su concha era muy rica, de repente me dice:
-: metemela hasta el fondo, haceme tuya bb!!
esta era una abuela completamente diferente a la que yo conocia, pero sin mas, la empeze a coger como un degenerado vicioso, se la metia toda hasta adentro, y la escuchaba gritar como una puta adolecente, de repente me doy cuenta de uq eestaba legando a el climax, asi que comence a hacerlo lo mas rapido posibley terminamos en un orgasmo, si asi es!! acabamos al mismo tiempo, luego de sacarla, increiblemente, no solo mi pija seguia tan erecta como antes, sino que mi abuela seguia con ganas de mas.
y me dice con tono de puta.
-:cogeme por el culo bb, damela toda!!
yo ya metido en el incesto y el morbo, le meti un beso de lengua, el cual fue uno de los mas ricos de mi vida!! la voltee y se la meti de una por el culo, mientras la tomaba de las caderas y ahi nomas la empece a coger con todo, al mismo tiempo me decia:
-: si bb. mas adentro!! soy tu puta bb!!
para que decia esto!! solo lograba que me caliente mas!! estaba enviciado con ese culo grande de anciana, se la estaba dando como nunca, mientras ella gemia como nunca, era de lo mas rico ver sus grandes pechos moverse al ritmo de mis movimientos, y ella en esa pose de 90 grados recibiendo toda mi pija!! era increible sentir nuestros vellos pubicos convertidos en pastizales de tando fluido que   le salia!! entonces le dije que estaba por acabar, a lo que ella contesto:
-: acabame toda adentro bb!! quiero que me llenes la cola con tu leche!!
a lo que obviamente accedi, sin mas ni mas, acabe un monton de leche, y ella solto un grito de placer al sentir mi leche calentita brotar en su culo. luego de esto retire mi pene, y esto ya era increible, no me habia pasado ni con mi novia, mi pene seguia muy erecto y con ganas de mas, a mi abuela esto le  encantaba y me dice.
-:mmmmmmmmmmm nietito, nada te detiene!!
ahi nomas se agacho y empezo a mamarme de nuevo, esta vez fue mucho mas placentera que la primera, me hizo llegar muy rapido y cuando acabe por 4 y ultima vez no se lo trago todo, dejo salir un poco y lo paso por sus tetas, al mismo tiempo que yo le acariciaba su cabeza a modo de agradecimiento, ahora si mi pene ya no tenia ni una gota de leche, me lo habia secado todo, al sacarlo me sonrio y volteo a ponerse el camiso, mientras yo me vesti tambien, luego de cambiarse se me acerco y me dio un beso en la boca, acaricio mi pene y me dijo:
-: gracias mi vida!! hace años que no gozaba tanto, quedate tranquilo que nadie se va a enterar de esto, cuando quieras lo repetimos!
y se fue a dormir, yo igual, al dia siguiente todo estaba como si nada hubiese pasado, lo que me puso muy contento, desd ese dia miabuela esta siempre muy feliz y de buen humor, en mas de una ocacion luego de esa y en sus cumpleaños, vuelv a darle este regalo por ser tan buena conmigo!!
pero nunca voy a olvidar el dia en que la aparentemente tierna y dulce anciana que era mi abuela, la vi convertida en toda una puta experta!!! gracias por leer mi relato, si quieren conocer otras sesiones de sexo con mi abela olga, solo diganme!!
saludos
Colaborador: franco_caliente
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '17a0d6e822949899e97c3437360bc3d9', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '17a0d6e822949899e97c3437360bc3d9', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_17a0d6e822949899e97c3437360bc3d9').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/02/una-noche-en-casa-de-la-abuela-diferente-a-las-otras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mi primera vez fue en el vestuario</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/01/mi-primera-vez-fue-en-el-vestuario/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/01/mi-primera-vez-fue-en-el-vestuario/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 Jan 2012 23:54:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hetero: Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[Mi primera vez]]></category>
		<category><![CDATA[Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cortos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Gratis]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Porno]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos XXX]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/01/mi-primera-vez-fue-en-el-vestuario/</guid>
		<description><![CDATA[hola me llamo pedro i soi de españa soi modelo i juego en un equipo de futbol(malaga).soi alto de 1.80 mas o menos ojos azules rubio.i lo que queria contar es como fue mi primera vez,mi primera vez fue en el vestuario de mi equipo en la segunda parte me lesione me hize un pequeño [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>hola me llamo pedro i soi de españa soi modelo i juego en un equipo de futbol(malaga).soi alto de 1.80 mas o menos ojos azules rubio.i lo que queria contar es como fue mi primera vez,mi primera vez fue en el vestuario de mi equipo en la segunda parte me lesione me hize un pequeño esguinze en el tobillo i eso que me fui a duxar  para ir al medico mientras mi equipo seguia jugando entonces escuche el gemido de la puerta abriendose i cerrandose.era la novia de mi mejor amigo Juan.yo tenia solo 15 años i ella unos 19 entonces yo estava ya desnudo  i ella iva con unos shorts i una camiseta de tirantes i se le notavan los pezones  i ella no me sacava ojo de mi manguera quedavan unos 25 minutos para que acabara el partido i normal por todo lo que estava viendo se me enpalmo i ella no lo desaprovecho me dijo ven quitame la ropa a mi al principio me dava verguenza pero lo hize le quite lentamente la camiseta i los shorts entonces yo estava sin nada i ella con unas braguitas rosas preciosas nos metimos en las duxas i ahi ella se agacho a la altura de mis rodillas i me la empezo a chupar yo estava super cachondo i ella chupandomela i entonces me dijo ven agarrame cojeme en brazos i metemela asta el fondo yo no tenia mucha practica pero hize lo ke pude estavamos mojados,cachondos i de todo entonces empezo a gemir ella i yo a la vez.me dijo me as echo muy feliz entonces entro todo el equipo i me pillo ai dandole por el culo me entro la verguenza i me cambie de equipo pero no de chica aora me la chupaa 2 o 3 veces al dia i me la follo siempre que quiero
<p class="autor">Colaborador: elpedro</p>
<form id="vozme_form_c0f07bb99f8d0dd520628f98e6d71767" method="post" name="vozme_form_c0f07bb99f8d0dd520628f98e6d71767" target="c0f07bb99f8d0dd520628f98e6d71767" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="Mi primera vez fue en el vestuario.. hola me llamo pedro i soi de españa soi modelo i juego en un equipo de futbol(malaga).soi alto de 1.80 mas o menos ojos azules rubio.i lo que queria contar es como fue mi primera vez,mi primera vez fue en el vestuario de mi equipo en la segunda parte me lesione me hize un pequeño esguinze en el tobillo i eso que me fui a duxar  para ir al medico mientras mi equipo seguia jugando entonces escuche el gemido de la puerta abriendose i cerrandose.era la novia de mi mejor amigo Juan.yo tenia solo 15 años i ella unos 19 entonces yo estava ya desnudo  i ella iva con unos shorts i una camiseta de tirantes i se le notavan los pezones  i ella no me sacava ojo de mi manguera quedavan unos 25 minutos para que acabara el partido i normal por todo lo que estava viendo se me enpalmo i ella no lo desaprovecho me dijo ven quitame la ropa a mi al principio me dava verguenza pero lo hize le quite lentamente la camiseta i los shorts entonces yo estava sin nada i ella con unas braguitas rosas preciosas nos metimos en las duxas i ahi ella se agacho a la altura de mis rodillas i me la empezo a chupar yo estava super cachondo i ella chupandomela i entonces me dijo ven agarrame cojeme en brazos i metemela asta el fondo yo no tenia mucha practica pero hize lo ke pude estavamos mojados,cachondos i de todo entonces empezo a gemir ella i yo a la vez.me dijo me as echo muy feliz entonces entro todo el equipo i me pillo ai dandole por el culo me entro la verguenza i me cambie de equipo pero no de chica aora me la chupaa 2 o 3 veces al dia i me la follo siempre que quiero
Colaborador: elpedro
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'c0f07bb99f8d0dd520628f98e6d71767', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'c0f07bb99f8d0dd520628f98e6d71767', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_c0f07bb99f8d0dd520628f98e6d71767').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/01/mi-primera-vez-fue-en-el-vestuario/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sexmopolite</title>
		<link>http://www.relatosporno.net/2012/01/sexmopolite/</link>
		<comments>http://www.relatosporno.net/2012/01/sexmopolite/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Jan 2012 18:14:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ElMaterial</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fetichismo]]></category>
		<category><![CDATA[BDSM]]></category>
		<category><![CDATA[masturbación]]></category>
		<category><![CDATA[pies]]></category>
		<category><![CDATA[postorgásmica]]></category>
		<category><![CDATA[público]]></category>
		<category><![CDATA[Sexmopolite]]></category>
		<category><![CDATA[tortura]]></category>
		<category><![CDATA[tortura postorgásmica]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.relatosporno.net/2012/01/sexmopolite/</guid>
		<description><![CDATA[Autor: chicomad Introducción: (La sala Sexmopolite antiguamente era un sex shop. Su dueño tenía una estrecha relación con el mundo de la producción de cine X y fue uno de los primeros en incluir un peep show en su negocio. Su fachada de estilo neoclásico adornada con luces de neón atrajo a un sinfín de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Autor: chicomad</p>
<p>Introducción:</p>
<p>(La sala Sexmopolite antiguamente era un sex shop. Su dueño tenía una estrecha relación con el mundo de la producción de cine X y fue uno de los primeros en incluir un peep show en su negocio. Su fachada de estilo neoclásico adornada con luces de neón atrajo a un sinfín de clientes en el centro de la capital. Las instalaciones de buen gusto y siempre pulcras favorecieron que el lugar fuera visitado por turistas de cualquier clase. Años después se hizo una importante remodelación de las instalaciones y el peep show se transformó en un espectáculo erótico sobre escenario y en toda regla, que incluso llegó a ser recomendado por algunos hoteles. Con el tiempo la sala ganó fama a través de la televisión, y hoy en día es un clásico al que asiste un  público heterogéneo.<br />
El espectáculo comienza a las once de la noche ofreciendo un contenido erótico no explícito, con un descanso de unos diez minutos entre cada actuación. La temática sexual es variada, y a partir de las doce van aumentando en dureza, momento en el cual mucha gente abandona la sala. La particularidad más destacable es que al público se le invita a participar en los juegos eróticos. En los últimos pases sólo los más atrevidos aceptan la invitación de los actores para salir al escenario a riesgo de que las pruebas a las que puedan ser sometidos superen los límites de lo que no se está dispuesto a hacer en público.)<br />
<span id="more-195"></span><br />
Una música sensual envolvió la cálida atmósfera de la sala silenciando el cuchicheo de los espectadores, al tiempo que las luces se atenuaban gradualmente dejando los rincones en penumbra. Como cada sábado sobre las dos de la madrugada Elsa surgió de entre las sombras con su elegante andar, y su figura esbelta se iluminó bajo los focos de luz que proyectaban sobre el escenario amplio y casi circular rodeado de mesas y butacas donde se acomodaban los clientes. En medio de este espacio había un vistoso artefacto, un tablero vertical soportado por los brazos articulados de una máquina, que la artista contempló haciendo gestos de niña pícara y donde apoyó sus manos adoptando poses sexy. Contoneándose  suavemente como mecida por el erotismo de la música de ambiente se alejó de la brillante luz y se paseó entre el público lentamente, deslizando sus dedos provocadores sobre los hombros y el pelo de aquellos hombres que la observaban pasmados. Era una mujer alta, y lo parecía aun más con sus tacones de aguja y su cuerpo delgado. Su semblante algo demacrado y su maquillaje al estilo gótico le daban aspecto de mujer fatal cuarentona, pero lo cierto es que  acababa de cumplir treinta y dos. Su pelo lacio de tinte negro brillante, más bien largo, peinado con la raya a un lado y sujeto con una horquilla en la sien, hacía juego con su largo y ceñido vestido azabache de mangas cortas y escote en pico que dejaba ver algo de su torso pecoso y de escasos senos. Sus manos, expresivas en todo momento, aunque eran grandes y largas no dejaban de ser hermosas y dulcemente femeninas, de uñas cortas y carentes de cualquier artificio. Sus piernas modélicas eran dignas de una diosa, las cuales mostraba con elegancia en cada paso a través de las aberturas laterales del vestido.<br />
A pesar de la naturaleza explícita de las actuaciones ofrecidas en el local, el espectáculo no carecía de buen gusto y su fama comenzaba a atraer a una clientela cada vez más variopinta, pues entre las oscuras siluetas se podía apreciar que había bastante público femenino.<br />
Quizá muchos de los allí presentes conocían detalles acerca de lo que sucedería en el escenario, pero no Jael, un joven de mente liberal y de nula experiencia en el mundo del espectáculo erótico.  Ese día estaba dispuesto a dejarse llevar ante cualquier situación en un lugar donde era improbable que nadie lo conociera.  Lo que pagó por entrar allí desde su punto de vista ya había valido la pena tan sólo por lo que acababa de presenciar en la actuación anterior, pues era la primera vez en su vida que presenciaba sexo en vivo y eso lo había sobreexcitado.<br />
Cuando Elsa pidió un voluntario de entre un público nadie se ofreció. Ajeno a la naturaleza del espectáculo Jael se moría de ganas de participar pues gozaba de un cuerpo sin complejos, le daba morbo el panorama, le excitaban las piernas de Elsa y le respaldaba el convencimiento de que en la vida volvería a cruzarse con ninguna de aquellas caras. Pero le faltaba atrevimiento y era lo bastante modesto y sensato como para ofrecerse antes que nadie, y tampoco quería que lo tomaran por un pervertido. Entre cabizbajos que refugiaban la mirada en su copa en señal de negativa, Elsa se acercó a Jael invadiendo el anonimato de su rincón y lo invitó. Éste aceptó sonriendo y poniéndose de pie, y como para no dar tiempo  que se arrepintiera inmediatamente fue llevado de la mano con decisión hasta el escenario. El joven pensó que la providencia le había reservado aquella experiencia para él en ese día, y sintió un hormigueo intenso de emoción y nerviosismo en el estómago. Elsa sintió al instante simpatía por el joven y lo trató muy dulcemente, pues era la primera vez que pescaba un pez que físicamente era de su agrado, y esta vez se sentía capaz de disfrutar verdaderamente con lo que hacía en su trabajo. La actuación requería que fingiese ser un ama severa, pero no pudo evitar sonreír y mostrarse amable con él. Lo situó de cara al público como mostrando a su presa y dio una vuelta a su alrededor, deslizándose por su espalda como si se escabullera por un burladero, y con un giro de baile plantó sus tacones frente a él, cara a cara,  para imprimir sobre su pecho un suave empuje haciéndolo retroceder hasta que su espalda se encontró con la madera del tablero.<br />
El estrecho y rústico tablero de más de dos metros de altura que ocupaba el centro del escenario era una robusta y sofisticada mesa de tortura sobre ruedas, equipada con un mecanismo que permitía inclinarla, plegarla y orientarla en varias posiciones. Se decía que el encargo de la mesa había costado más dinero de lo que valía el local completo. Había sido ideada por el dueño de aquel negocio, un productor francés de cine X. Elsa sabía utilizarla muy bien. El tablero, que ahora reposaba de pie sobre uno de sus cantos y ligeramente inclinado hacia atrás, tenía cuatro brazaletes de cuero en los extremos mediante los cuales la actriz ató al reo. Con la ayuda de un taburete le alzó los brazos y ató sus muñecas, una en cada esquina de lo más alto del tablero. Después se agachó y ató los tobillos casi juntos en el extremo inferior. A penas tardó un minuto en hacer esta labor al tiempo que provocaba al muchacho haciendo sutiles gestos eróticos, mordiéndose los labios y mirándolo fijamente a los ojos. El culo de Jael no quedó directamente en contacto con la madera desnuda sino contra una posadera acolchada y anatómica que mantenía su cadera ligeramente proyectada hacia delante, y si no fuera porque el tablero estaba ligeramente inclinado hacia atrás y por la sujeción de sus extremidades su cuerpo se iría de bruces. Una vez que hubo atado al prisionero, Elsa continuó con el juego dispuesta a sorprender al público con un grado de fuerza en la escala erótica superior al de la actuación anterior. Cambió su actitud por otra más acorde con la temática sádica, se volvió más firme en sus pasos y se separó de Jael haciendo gestos de satisfacción hacia el público por haber apresado a un inconsciente que iba a padecer sus mañas martirizantes.<br />
Realizando armoniosos movimientos con sus brazos dio otro toque coreográfico a su actuación y en seguida se puso al mando de la mesa de tortura. Tirando de una palanca elevó el tablero a un palmo del suelo dejando a Jael suspendido de las correas, y a partir de ese momento todo sucedió demasiado deprisa para el joven quien no tuvo tiempo de mentalizarse ni de intuir lo que venía después. El ambiente se caldeó y aumentó la expectación al subir el volumen de la música. Aunque Elsa adoptó ademanes de ama dominante seguía radiando simpatía y sensualidad natural. Mientras Jael se preguntaba cuánto tiempo lo iban a tener colgando cortándole la circulación sanguínea en las muñecas, Elsa con sus dedos ágiles le desabrochó el pantalón y se lo bajó hasta los tobillos de un tirón arrastrando la ropa interior y  dejando su sexo al aire. Jael no sabía qué cara poner. Él esperaba algo más sensual, más erótico, pero su flácida vergüenza quedó expuesta al público bruscamente y sin más preámbulos, sintiéndose incómodo, preocupado y avergonzado.<br />
Una jovencísima y bella camarera de baja estatura que haría las veces de ayudante se apresuró hacia el escenario. Entre las dos mujeres giraron la mesa sobre sus ruedas trescientos sesenta grados para que el público circundante contemplara al hombre humillado. El esfuerzo inicial que las chicas hicieron para mover la máquina, cada una tirando con todo el peso de su cuerpo desde lados opuestos, hizo ver que el carro, palancas, brazos articulados, tablero más el prisionero eran  un conjunto robusto y estable. La camarera se retiró y Elsa volvió a los mandos de la máquina, y con un tirón de palanca hizo pivotar la mesa poniendo a Jael en posición horizontal a un metro y medio del suelo mirando hacia el techo. Sus pies quedaron apuntando hacia la mayoría del público, y su cabeza y sus brazos orientados hacia la parte trasera del escenario.<br />
El tablero no era de una sola pieza sino compuesto por tres paneles abatibles de distintos largos. El panel central era el más pequeño, no más grande que el asiento del columpio de un niño, y el que soportaba con la superficie acolchada el peso del trasero de Jael.  A ambos lados de éste pivotaban los otros dos paneles mucho más largos. De ese modo, con un segundo accionamiento Elsa plegó parcialmente y hacia abajo los dos tercios largos del tablero, de modo que el cuerpo del chico quedó ligeramente arqueado con la cabeza y los pies a un nivel más bajo que la pelvis. Ahora su pene estaba más cerca de los focos del techo que cualquier otra parte de su cuerpo, como si ofreciera su virilidad a los Dioses de las alturas.<br />
 Elsa brillaba con un repertorio variado de gestos y posturas sexy a un ritmo sensual. Se acercó a los pies de Jael y lo despojó de sus zapatos y calcetines que dejó caer al suelo. Los clientes, ahora auténticos voyeurs de primera fila, observaban sin pestañear. Como si fuera una chiquilla traviesa le hizo unas breves cosquillas en los pies y sin dejar de mirarlo con una sonrisa de aires sádicos, dio pasos de modelo de pasarela y se situó detrás de la cabeza del joven confuso, que ya iba perdiendo el temor a que aquel armatoste siguiera inclinándose y lo dejara cabeza abajo. Con piernas de conejita “playboy” y  poniendo el culo respingón se inclinó hacia delante, y con sus dedos livianos desabrochó uno a uno los botones de la camisa de Jael para abrirla y dejar su pecho al desnudo. Con delicadeza y lentitud se llevó el dedo índice de una y otra mano a la boca para humedecerlos poniendo carita inocente, y con sus yemas acarició suavemente los pezones del cautivo sin dejar de mirar al público.<br />
 Los interruptores erógenos del pecho de Jael enviaban descargas por todo el cuerpo inervando sus mecanismos sexuales, provocando que se le cerraran los ojos y relajara la boca del subidón tan grande de oxitocina. Era muy sensible a este estímulo y automáticamente su pene se endureció. Elsa aceleró las caricias sobre las tetillas con sus dedos mágicos y lo mantuvo así hasta que el miembro en lo más alto del podio comenzó a palpitar involuntariamente. Contempló la lanza del prisionero que no iba mal armado y pensó que debía aprovechar bien aquella virilidad que no siempre se le ofrecía tan hecha a medida para su número.<br />
La camarera volvió a hacer una breve incursión para entregar al ama una especie de taburete acolchado semejante a la montura de un caballo, la cual fijó al tablero justo sobre el estómago del cautivo valiéndose de unos enganches prefijados. Después destalonó sus zapatos de tacón y se descalzó para ayudarse del taburete y montar sobre el prisionero dándole la espalda y con el pene delante de ella a su entera disposición. El asiento de la amazona libraba a Jael de tener que soportar el peso de aquel hermoso culo sobre su abdomen, y a Elsa le permitía estar a horcajadas cómodamente sin tener que aferrarse con sus piernas al cuerpo inclinado del chico por el que se iría resbalando poco a poco. Los pliegues de la falda de su vestido ahora posaban recogidos sobre la montura y sobre el pecho de Jael, y hacia los lados colgaban rectas las piernas desnudas de una amazona sin estribos.<br />
Jael era la única persona de la sala que no podría ver las habilidades manuales de Elsa, pero sí sentirlas en su propia carne. A un lado y a otro podía ver algunas mesas y siluetas oscuras de personas. Desde el techo infinitamente oscuro lo deslumbraban los focos que colgaban de la nada. Si alzaba la frente sólo podía ver la tela negra del vestido que ceñía la espalda recta de una mujer hermosa, y que tras vadear un culo respingón y perfecto reposaba en pliegues sobre su pecho. La única piel que podía contemplar de la erótica estampa al forzar su cuello eran unos preciosos muslos a cada lado de la montura. El público sin embargo se deleitaba con la visión más erótica contemplando las piernas de Elsa que pendían muy sexy apuntando al suelo con pies de porcelana bien cuidados y dedos estilizados con uñas pintadas de negro.<br />
La mujer dejó de actuar para concentrarse en algo que sabía hacer muy bien. Con rostro sereno bajó la mirada y tomó el pene de Jael por su base con una mano manteniéndolo erguido, con la otra mano comenzó a masturbarlo. Envolvió la carne con sus cinco dedos sin presionar demasiado, imprimió un suave vaivén al prepucio con un juego de muñeca armonioso, y así cubría y descubría un turgente glande con el pellejo, despacio, muy despacio.<br />
Jael nunca había estado antes en un show porno participativo ni en nada parecido, por eso no es descabellado suponer que jamás en la vida había estado tan excitado. Él comprendió que ahora formaba parte de un juego erótico para entretener al público, y quiso pensar en algo que le distrajera porque estaba a punto de explotar y no quería defraudar con su precocidad. Pero no era fácil controlar las reacciones de su organismo por no decir imposible, estaba demasiado excitado.<br />
Elsa por experiencia sabía que los jóvenes voluntarios solían correrse pronto, además aquél tenía una erección bastante rígida y el glande hinchado brillaba de color púrpura, señal de que estaba sobreexcitado. Así que dejó de masturbarlo, levantó el brazo he hizo una seña. La camarera se presentó al instante con dos pedestales que plantó en el escenario, uno lo articuló situando un micrófono muy cerca de la cabeza de Jael, y lo mismo hizo con el otro pero cerca de las manos de Elsa. El chico no se percató al momento pues hacía esfuerzos de concentración para no correrse incluso ahora que no lo masturbaban. La muchacha dio a Elsa un tubo con algún líquido y abandonó el escenario del mismo modo que vino. Tras lubricarse bien las manos Elsa reanudó la faena a un ritmo más alegre. El gozo se apoderó de nuevo del cuerpo inmóvil, y él con la cabeza en reposo pudo ver sobre su frente el micrófono preguntándose si estarían gravando la escena. Demasiado tarde para preocuparse, y desde que sintió que las manos de Elsa se afanaban con mayor decisión se entregó por entero, pues era inútil resistirse a llegar al punto de no retorno.<br />
Después de unas pocas batidas Elsa mantuvo el pellejo del pene estirado hacia su base de manera que el glande quedó expuesto, entonces apoyó sobre éste la palma de su otra mano y comenzó a frotar intensamente describiendo círculos. Jael era incapaz de adivinar por el tacto lo que las manos le hacían, tan sólo sintió que dejaron de masturbarle y que de pronto notaba una desagradable hipersensibilidad en la punta del pene. Pensó que alguien se la debía estar mamando y mal porque le hacían daño. Nunca había sentido algo así y sospechó incluso que podía ser alguien del público, un hombre quizá, algún elemento sorpresa que formaba parte del espectáculo. Elsa alternó esta técnica con una masturbación suave y placentera. Cuando Jael comenzaba a disfrutar de pronto volvía a notar que paraban y que volvían a provocarle aquella sensación desagradable. Fuera lo que fuera la incomodidad gripó el gatillo de su orgasmo, así no podría correrse tan fácilmente como creía.<br />
 Una de las veces Elsa prolongó su acción diabólica sobre el glande durante sólo un poco más de tiempo hasta obtener el resultado que buscaba, Jael tensó las piernas de dolor e intentó mover las caderas en señal de que algo iba mal. Elsa dibujó una sonrisa orgullosa en su rostro y compensó a Jael con una monumental y placentera paja en la que alternaba rítmicamente sus manos para aplicar un masaje, como si tratase de alargarle el pene mediante repetidos estiramientos desde la base hasta la punta cubriendo el capullo con la piel. Después le hizo lo mismo pero al revés, deslizando las manos desde la punta hacia la base, como si intentara clavarle una estaca en el vientre repetidas veces. Jael se relajó y suspiró disfrutando de aquella sensación tan maravillosa, empezaba a enamorarse de aquella Diosa. Quiso corresponder al ritmo de las manos milagrosas moviendo su pelvis pero su postura arqueada se lo impedía. La realidad era que no podía poner nada de su parte, Elsa disponía absolutamente del miembro a su antojo. Así que a ésta se le antojó parar, alzó el brazo y con una segunda señal hizo bajar el volumen de la música.<br />
Ahora podía oírse hasta el crujir del suelo y la inquietud del público. Sin la música la atmósfera envolvente de fantasía erótica se  desvaneció y Jael se preguntaba qué anunciaba aquel redoble de silencio. Elsa se inclinó un poco hacia delante y dejó caer un hilo de saliva de su boca sobre el pene que sujetaba. Prosiguió con una paja clásica con movimientos largos, y cuando hubo escurrido toda la saliva hacia la punta del pene, cerró el puño con más fuerza y aceleró la paja con movimientos cortos  para producir un sonido de chapoteo, como si intentara batir a punto de nieve una clara de huevo sobre la punta de la polla de color púrpura. El sonido de las embestidas de la mano sobre la carne lubricada se oía a través de los altavoces del local gracias al micrófono. Jael, excitadísimo por la perversa y sofisticada treta de la manipulación ajena de su propio falo, se abstrajo en un profundo trance de placer. La realidad se distorsionó para él y quedó sumido en un sopor erótico adictivo que cambiaría para el resto de su vida su percepción del sexo.<br />
Elsa miró hacia atrás sin dejar de masturbarle y observó su cara. Vio que tenía la mirada hacia el infinito y que comenzaba suspirar. Lo masturbó más rápido y logró sacarle un gemido de la garganta, el cuál se escuchó claramente a través del micro. Sus gemidos se repetían con eco en el aliento de algún espectador onanista, pues los jadeos se contagian igual que se contagia la risa. Jael ladeó la cabeza con la mirada en blanco y gimió cada vez con más frecuencia e intensidad. Entonces Elsa paró. En ese momento se dio cuenta de que estaba sentada sobre el cliente más excitado que había subido al escenario hasta entonces, y que su orgasmo iba a ser espectacular.<br />
 El saludable físico de  Jael, su espontaneidad, su juventud, un público especialmente numeroso y paritario, el buen curso del espectáculo, todo ello contribuyó a que Elsa sintiera sin lugar a dudas que disfrutaba por primera vez de lo que hacía. Despejó sus mejilas deslizando su cabello detrás de sus orejas de soplillo, y ahora su cara radiante parecía más joven y se sentía más capaz de provocar al mundo con sus manos de Afrodita. Volvió a mantener la verga enhiesta entre índice y pulgar posando delicadamente su mano plana  sobre la ingle y los retraídos y arrugados testículos, y con la otra mano torturó al muchacho con todo el repertorio martirizante que conocía para sobreestimular el glande. Jael notó un dolor creciente y angustioso, una sensación que a cada segundo se hacía más insoportable. Comenzó a emitir quejidos y a mover la cabeza de un lado a otro. Esta vez Elsa prolongó la tortura hasta más allá de lo tolerable haciendo que Jael contrajera su abdomen tensando su cuerpo en una tentativa refleja de incorporarse. Elsa aplacó sus quejidos antes de que se pusiera a gritar con una paja suave y placentera.<br />
Jael ignoraba por qué a veces sentía placer y otras un malestar difícil de describir, y se afanaba por encontrar la forma de mover sus caderas torciendo el cuerpo tratando de esquivar lo que le provocaba el dolor. En cambio cuando sentía placer respondía contrayendo sus nalgas para dar una leve proyección de su polla hacia arriba buscando el compás de las manos de Elsa para ayudarse a llegar al orgasmo.<br />
Nuestra esbelta mujer de negro sacó una goma elástica del pelo que guardaba en su vestido, la estiró y le dio dos vueltas ajustándola en la base del pene para cortar un poco la circulación e hinchar sus venas. Los cuerpos cavernosos del chico se inflaron y el falo adquirió un aspecto purpúreo. Con sus yemas recorrió el pene en toda su longitud apretando con moderada fuerza, como si intentara dar forma a una figura de barro. En cada apretón el pene correspondía pulsando en un acto reflejo como si tuviese vida propia. Cuando Elsa apretaba con más fuerza Jael sentía que se le contraía el ano, pero esto no era del todo desagradable sino más bien desconcertante. Al manipularle el glande, se lo deformaba, le separaba las carnes como si intentara desfoliar un capullo y le abría el meaducto intentando introducir el dedo meñique. Aunque a la vista del público esto parecía martirizante, en realidad a Jael lo único que le producía era un placer incompleto, un estímulo insuficiente y desesperante que no le permitía llegar a un orgasmo.<br />
Con el índice y pulgar Elsa hizo un aro estrangulando la base del pene aún más, lo cual provocó una mayor hinchazón. Envolvió el capullo con su otra mano a modo de capucha y le aplicó fricción con un movimiento rotatorio parecido al de una moneda que gira como un trompo sobre la mesa y que está a punto de parar. Jael había perdido sensibilidad en el miembro por la excesiva estimulación que le propinaban con lo cual ahora era capaz de soportar la sensación. Pero Elsa insistía cambiando la técnica empleada para friccionar el glande buscando de nuevo el puntito de hipersensibilidad. Al minuto dio con el truco, y el gemido de Jael se transformó en quejido, y el quejido en gruñido hasta que por último exclamó -¡para, para!<br />
La torturadora hizo caso y paró mirando detrás de sí al rostro sudoroso de su víctima. Le sonrió y le hizo un guiño de complicidad para tranquilizarlo. Liberó al pene del elástico y continuó haciéndole una paja suave y placentera. Hizo de nuevo una seña y al momento reapareció la camarera quien colocó dos cubiteras sobre pedestales, una a cada lado de la amazona. Una contenía agua con hielo y la otra aceite caliente, todo lo caliente que unas manos finas pueden soportar. Se inclinó y metió una mano en cada cubitera al tiempo que susurró algo al oído de la camarera, ésta asintió y se fue. Elsa agarró la polla con la mano helada y lo masturbó con dulzura, un vaivén de abajo a arriba deteniéndose en la punta para hacer un leve giro de muñeca y de nuevo hacia abajo. Mientras, mantenía la otra mano inmersa en caliente. De vez en cuando cambiaba de manos aplicando alternadamente frío y calor sobre miembro viril que volvía a erguirse orgulloso y lleno de vida. El contraste térmico hacía que a Jael le pareciera que el frío cortaba y que el calor quemaba, pero le produjo un placer exquisito que jamás había experimentado, como si los ángeles y los demonios se pelearan por hacerle sexo oral.<br />
Volvieron a subir el volumen de la música acompañando las armoniosas artes manuales de las que Elsa hacía gala, pero los micrófonos aún captaban los sonidos menos sutiles. Era una paja más sofisticada de lo que parecía ante los ojos de los espectadores pues combinaba diferentes técnicas. El primer deslizamiento de la mano hacia arriba lo hacía apretando lo suficiente como para arrastrar el pellejo y envolver el capullo para exprimirlo en un puño. Al presionar, el aceite se oía resbalar entre los dedos. De la misma manera descendía la mano por el mástil extendiendo de nuevo el pellejo hasta tensar el frenillo y dejar el capullo al aire. La segunda vez que la mano subía sus dedos se deslizaban sin arrastrar el pellejo para llegar hasta un glande sensible y desnudo al que exprimía suavemente antes de volver a descender. La tercera vez deslizaba la mano de igual forma pero esta vez se detenía en el glande para presionar con la palma de la mano y friccionar en círculos unas tres veces en la parte más carnosa. Antes de causar hipersensibilidad la mano dejaba de frotar y se deslizaba hacia la base para volver a empezar el ciclo. Todo esto lo hacía con una soltura increíble.<br />
Como ahora Elsa no oía con claridad los jadeos de Jael por el volumen de la música, de vez en cuando lo miraba a la cara para estudiar su expresión y prever el orgasmo. Él tenía los ojos medio cerrados. Pocas partes de su cuerpo podía mover para manifestar sus reacciones o desahogarse, así que de vez en cuando movía los pies y giraba la cabeza a la izquierda o la derecha extasiado de placer. De pronto Elsa decidió torturarle friccionando de nuevo sobre el glande, pero esta vez no consiguió el efecto deseado ya que el miembro había perdido sensibilidad de tantos tocamientos y de la erección prolongada, además el aceite suavizaba demasiado la piel.<br />
Sin mover el culo de la montura Elsa flexionó las rodillas y apoyó el empeine de sus pies sobre el pecho del chico para ayudarse a mantener la espalda recta, orgullosa como un cisne y lista para afanarse en sus buenas mañas. Con su mano izquierda sujetó al pene por la base y lo mantuvo recto apuntando hacia el techo. Envolvió los dedos de la mano derecha en la verga y comenzó a hacer una suave y lenta paja usando la técnica más clásica del repertorio y sin florituras. Una paja lenta que poco a poco fue aumentando en ritmo imprimiendo la presión idónea para dar un leve masaje, arriba y abajo, arriba y abajo, con el vaivén del suave prepucio que cubría y destapaba la punta del capullo una y otra vez.<br />
Jael se dio cuenta de que Elsa trabajaba de forma constante sobre su pene sin interrumpir fastidiosamente la sensación placentera como hacía antes, y dedujo que trataba de llevarlo al orgasmo pues cada vez aceleraba más el paso. Estaba loco por correrse. Su postura corporal, las interrupciones y el tiempo prolongado habían hecho que ahora le costara llegar al clímax, así que abrió los ojos y alzó la frente en busca de la imagen de la Diosa que tanto lo excitaba para inspirarse en ella. Buscó algo, lo que fuera, un centímetro de su piel desnuda, y entonces se fijó en sus piernas. Le pareció que eran las piernas más bonitas y excitantes que había visto en su vida. Sus corvas flexionadas aplastaban sus gemelos contra sus muslos formando un canal entre las carnes que en la imaginación de Jael eran el canalillo de unas tetas o de unas nalgas.  Sus largas tibias bastaban para imaginar unas piernas completas largas y esbeltas. Forzó aún más el cuello y pegó su barbilla al pecho para ver sus pies, se fijó en ellos y los deseó. Le parecieron hermosos, perfectos, sensuales, con apetecibles racimos de dedos turgentes y apiñados. Se le antojó que podía olerlos y que despedían un aroma a dulce sudor femenino y piel bovina de zapatos nuevos. Hubiera querido recorrer todo el puente de sus pies con su lengua y morder sus jugosos talones. Sintió que se estaba enamorando de aquella Diosa y que quería hacerle el amor.<br />
Los suspiros de Jael iban in crescendo como el vapor de una locomotora, y ella que dirigía la sinfonía sexual se contagiaba de ánimo y sacudía más la batuta que sostenía su mano. Los suspiros se convirtieron en jadeos y los jadeos en gemidos que eran audibles a través de los altavoces con la música de ambiente, y cuanto más se oían los gemidos con más decisión masturbaba Elsa. La actriz exigía un orgasmo con la autoridad de sus manos y como segundo recurso había apalabrado la manera de forzar que sucediera en ese momento.<br />
De pronto, unas manos angelicales se deslizaron por debajo de los pies de nuestra dama de negro y de los pliegues de tela de su traje sobre el pecho del extasiado. Unos dedos helados de servir bebidas frías palparon en busca de unos pezones masculinos, y cuando hicieron diana desencadenaron una ola de frenesí que se propagó por todo aquel cuerpo privado de libertad de movimientos. Jael abrió los ojos y miró hacia arriba para encontrar el rostro más angelical de la creación. Olvidó todo por un instante como si de repente se detuviera el tiempo y todo quedara en silencio. El espectáculo obsceno que Elsa ofrecía manipulando el miembro, escupiendo sobre la palma de su mano para babear el falo, el chasquido de una paja salivada que sonaba en toda la sala, todo se alejó años luz como en un viaje astral, y quedaron a solas él y la imagen divina alejados de todo acto impuro. Pero de pronto se le enturbió la vista y sus pupilas se ocultaron bajo sus párpados dejando sus ojos en blanco. Echó la cabeza hacia atrás con la boca muy abierta y con la expresión de un poseso, exhalando un gemido donde se confundían el placer y la angustia. Su cuerpo entero se estremeció.<br />
El lenguaje corporal de Jael daba señales inequívocas de haber llegado al punto de no retorno, las palpitaciones del pene, la respiración acelerada, la forma en que contrajo los dedos de los pies.  Todo el conjunto de signos lo percibió Elsa quien suavizó y desaceleró la paja para permitir una eyaculación cómoda, y se quedó expectante.<br />
El orgasmo se manifestó primero salpicando con un chorrito de fluido que apenas se elevó unos centímetros en el aire, pero casi inmediatamente después disparó un hilo de leche con la fuerza de un geiser que saltó por encima del hombro de Elsa manchando la solapa del traje y aterrizando algunas gotas detrás suyo sobre la mejilla de Jael quien movía la cabeza de un lado a otro como loco. El siguiente disparo se proyectó en una vertical perfecta que alcanzó la altura del rostro sonriente y sorprendido de Elsa para luego caer y depositarse en sus manos que se iban quedando cada vez más pringosas. El cuarto chorro de semen típicamente debía salpicar con menos fuerza, pero éste fue tan potente y abundante como el anterior impactando en la punta de la aguileña nariz de Elsa a quien pilló desprevenida. La mujer se sobresaltó y no pudo contener la risa al salir de su asombro. Aunque dejó de masturbar por un momento, la polla siguió lanzando al aire pequeños chorros de semen en un orgasmo prolongado.<br />
 Cuando más sensible está el glande es durante el orgasmo y justo después. Normalmente la gente evita que le sigan manipulando el sexo después del momento culmen porque puede ser incluso doloroso, y esto Elsa lo sabía muy bien pues lo había experimentado en sus carnes y en las de otros. Así que reaccionó y envolvió en un puño el capullo que aún manaba semen que fluía descendiendo por la verga como el esperma de una vela. Lo apretó como quien aprieta una pastilla de jabón para que resbale y salga disparada de la mano, como si  quisiera exprimir un limón, y luego levantaba la mano para liberarlo dejando que se escurriera de los dedos. Esto lo repetía tan rápidamente como si le estuviera haciendo una paja ensañándose con la punta del falo. Jael ahogaba los gritos entre sus dientes mordiendo con fuerza y moviendo la cabeza como un endemoniado.<br />
Quien quiera que hubiera allí detrás encargado del sonido solía dejar que el público oyese la agonía del voluntario no más de treinta segundos, entonces subía el volumen de la música hasta tal punto que los quejidos se hacían imperceptibles. Cuando Elsa no podía oír el efecto de su martirio entonces se guiaba por el movimiento de los pies del sufridor. Jael contorsionaba los pies y tiraba con fuerza de las correas que sujetaban sus tobillos. El pene comenzaba a quedarse flácido así que Elsa lo estranguló por la base para mantenerlo hinchado y con la otra mano lo empuñó como si fuera a desenvainar una espada, y al tiempo que deslizaba el puño hacia fuera hacía un movimiento rotatorio para masajear el glande antes de dejar que se escurriera fuera de la mano, y así repetidas veces. Jael cerró los puños y tensó todos sus músculos soportando lo insoportable, pero acabó agonizando y se humilló suplicando que pararan, pero Elsa hizo caso omiso y siguió torturando al joven hasta que el pene se fue quedando flácido y menos sensible. Cuando vio que Jael ya no movía los pies lo miró a la cara, ahora gimoteaba concentrado en soportar el dolor. Entonces cesó, y el reo suspiró agotado.<br />
Jael abrió los ojos lentamente. La música, ahora suave y relajante, lo mecía en esa nube sobre la que se sentía flotar. Buscó el hermoso rostro celestial, pero la carita de ángel se había esfumado.<br />
Elsa estiró una pierna y dejó deslizar sus posaderas por un lateral de su asiento hasta tocar el suelo de puntillas, bajando luego la otra pierna con la flexibilidad de una bailarina. Sin demora destrabó la montura de sus anclajes y la apartó, y mientras, la camarera iba y venía para retirar del escenario las cubiteras y los micrófonos. Después accionó los mandos para colocar a Jael en posición recta y supina en contacto con el suelo. Primero liberó sus tobillos, y cuando se aseguró de que se mantenía en pie liberó sus manos. La primera reacción de éste fue la de intentar agacharse para subirse los pantalones, pero ella se lo impidió y se encargó personalmente. Cuando se esforzaba torpemente por abrocharse el cinto con la camisa desordenada, aturdido y con los brazos aún entumecidos, la actriz hizo un gesto para que el público le dedicara un aplauso. Mientras el público aplaudía las luces de ambiente se intensificaron gradualmente iluminando toda la sala y los focos centrales se apagaron. Jael con rostro somnoliento miró a su alrededor sonriendo en señal de agradecimiento y sintiéndose un poco avergonzado. La actriz recogió los calcetines y el calzado de Jael y lo acompañó hasta uno de los cómodos asientos de terciopelo rojo. Luego volvió al escenario para despedirse del público, radiante y feliz, cogió sus zapatos y se marchó descalza corriendo a pasos cortos y gráciles, salvando peldaños como si su cuerpo ingrávido saltara de puntillas sobre nubes de algodón hacia su camerino.<br />
Cuando Jael se estaba atando los cordones de sus zapatos se acercó la bella camarera para ofrecerle una bebida de su elección, invitación de la casa. Éste la miró hipnotizado por su belleza y le pidió, por favor, agua.<br />
-¿Con hielo?<br />
-Sí por favor.<br />
Cuando la camarera regresó para servirle el vaso de agua le dijo:<br />
-Allí detrás hay un sofá donde te puedes tumbar sin que nadie te moleste. Puedes descansar el tiempo que quieras sin problema.<br />
Lo que a Jael más le apetecía era quedarse en su asiento reflexionando sobre lo que acababa de vivir y sentir, viendo cómo los demás charlaban y lo miraban de reojo desde la intimidad de sus asientos; esperar hasta que comenzara el siguiente número erótico  y vivirlo como espectador antes de volver al hostal en un taxi. Pero si aceptaba la oferta del sofá seguramente la camarera se dirigiría a él al menos una vez más esa noche, así que asintió, cogió el vaso de agua y la siguió en dirección hacia los escalones por donde Elsa había abandonado la sala. Doblaron a la izquierda y atravesaron unas cortinas que ocultaban un pasillo, y en el pasillo una puerta para entrar en un pequeño habitáculo tapizado con moqueta donde sólo había un sofá y una mesita con una lámpara de noche encendida. Le dijo que podía volver a la sala cuando quisiera, y que si se quedaba dormido ella lo despertaría alrededor de las cuatro y media. En cuanto ella se marchó cerrando la puerta tras de sí, Jael se lamentó de perderla de vista, se tomó el vaso de agua y se tumbó en el mullido sofá. El cuarto olía a tabaco y no estaba insonorizado, desde allí se podía oír el transcurso del espectáculo. Por no hacer un desprecio se quedaría allí tumbado unos diez o quince minutos y luego regresaría a su asiento de terciopelo rojo, así que cerró los ojos y esperó. En su mente rebobinó una y otra vez las imágenes eróticas grabadas durante esa noche, y las revivió hasta que el sueño se fue apoderando de él. Unas largas piernas de piel de marfil taconeando a su alrededor, la figura esbelta de una amazona que se sentaba sobre él a horcajadas, la visión de un culo perfecto ceñido con un traje negro y muy cerca de su cara, unos pies bellísimos con racimos de dedos largos y cuyos frutos jugosos quería saborear, el rostro hermoso de una niña mujer de cutis inmaculado. En el fondo de su mente se oía el eco de una voz, un susurro, un hada que quería concederle un deseo, una sirena que lo atraía hasta las profundidades del mar. Algo quería decirle esa voz pero no distinguía las palabras. Aguzó el oído y aquellas palabras fueron tomando forma hasta que de pronto volvió en sí y escuchó claramente:<br />
-eh, ¿estás despierto?<br />
Abrió los ojos sobresaltado y vio a Elsa que asomaba la cabeza detrás de la puerta entreabierta.<br />
-Sí, ¿qué hora es?<br />
-Las tres y media más o menos. ¿Quieres descansar en otro sitio con menos ruido?<br />
-Vale.<br />
Se levantó e hizo un esfuerzo por parecer lúcido y despierto.<br />
-Ven, sígueme.- Le susurró. &#8211; Te llevo a mi camerino.<br />
	Siguió a la mujer que andaba descalza por los pasillos, ya fuera hada o sirena. Ahora llevaba un vestido hippie de asillas, largo y suelto, de varios colores.  El camerino era una habitación con armario, cama y tocador, y en una esquina un baño pequeño de paredes de pladur.<br />
-No quiero molestar.<br />
-Acuéstate en la cama, te pondré el despertador a la hora que te tengas que ir. Puedes darte una ducha si quieres.<br />
-¿Es tu cama?<br />
-Son mis sábanas.<br />
-No quiero ponerme muy cómodo porque después me costará marcharme. Tampoco quiero ensuciarte las sábanas.<br />
-No te preocupes por eso, tú quítate los zapatos y túmbate. Si te da frío tápate con la manta.<br />
-Gracias. ¿Y tú qué haces ahora?<br />
-Volveré luego.<br />
	Elsa se puso unas babuchas y salió cerrando la puerta. Jael asumió serenamente la extraña suerte que estaba teniendo, y sin analizar más la situación se descalzó y se tumbó en la cama. Se sentía enamorado de dos mujeres a la vez, dos mujeres que desaparecerían de su vida en el momento de las doce campanadas. Cerró los ojos y esperó largo rato intentando dormir pero al mismo tiempo expectante.<br />
	Alguien entró en la habitación y apagó la luz quedando todo en absoluta oscuridad. Se hizo el dormido y aguardó. Sigilosamente una mujer se acercó y se tumbó a su lado, se puso cómoda y se abrazó a Jael con ternura. Éste no quiso moverse. Tan sólo después de permanecer inmóvil un tiempo prudencial, pasó un brazo por encima de la cabeza de la chica para abrazarla y dejar que se pegara más a él. Tenía ganas de tocarla, acariciarla, besarla, decirle que la quería, aunque no sabía qué rostro poner a la persona que tenía a su lado. </p>
<p>Comentario del autor:</p>
<p>Este relato erótico es ficticio. Está inspirado en la Sala Bagdad que existe en Barcelona y en clips pornográficos de la red con temática del mundo del BDSM. Es el primer relato que divulgo. Como carezco de formación académica he hecho un esfuerzo considerable revisando el texto varias veces para expresarme de la mejor manera posible, disculpad mis fallos. El relato está inspirado en fantasías eróticas más propias de los hombres que de las mujeres, pero he procurado crear una atmósfera atractiva para cualquier lector ávido de literatura erótica.<br />
Quisiera seguir experimentando con el género erótico, y me sería de gran ayuda recibir comentarios por e-mail de cualquier índole, saber si les ha gustado o no, consejos sobre cómo mejorar la narrativa o conocer qué fantasías eróticas tiene la gente.<br />
Gracias.<br />
 chicomad123@hotmail.es<br />
Viernes 29-07-2011.</p>
<p class="autor">Colaborador: Chicomad</p>
<form id="vozme_form_e147615896a466df78e073fc70bc624d" method="post" name="vozme_form_e147615896a466df78e073fc70bc624d" target="e147615896a466df78e073fc70bc624d" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="Sexmopolite.. Autor: chicomad
Introducción:
(La sala Sexmopolite antiguamente era un sex shop. Su dueño tenía una estrecha relación con el mundo de la producción de cine X y fue uno de los primeros en incluir un peep show en su negocio. Su fachada de estilo neoclásico adornada con luces de neón atrajo a un sinfín de clientes en el centro de la capital. Las instalaciones de buen gusto y siempre pulcras favorecieron que el lugar fuera visitado por turistas de cualquier clase. Años después se hizo una importante remodelación de las instalaciones y el peep show se transformó en un espectáculo erótico sobre escenario y en toda regla, que incluso llegó a ser recomendado por algunos hoteles. Con el tiempo la sala ganó fama a través de la televisión, y hoy en día es un clásico al que asiste un  público heterogéneo.
El espectáculo comienza a las once de la noche ofreciendo un contenido erótico no explícito, con un descanso de unos diez minutos entre cada actuación. La temática sexual es variada, y a partir de las doce van aumentando en dureza, momento en el cual mucha gente abandona la sala. La particularidad más destacable es que al público se le invita a participar en los juegos eróticos. En los últimos pases sólo los más atrevidos aceptan la invitación de los actores para salir al escenario a riesgo de que las pruebas a las que puedan ser sometidos superen los límites de lo que no se está dispuesto a hacer en público.)

Una música sensual envolvió la cálida atmósfera de la sala silenciando el cuchicheo de los espectadores, al tiempo que las luces se atenuaban gradualmente dejando los rincones en penumbra. Como cada sábado sobre las dos de la madrugada Elsa surgió de entre las sombras con su elegante andar, y su figura esbelta se iluminó bajo los focos de luz que proyectaban sobre el escenario amplio y casi circular rodeado de mesas y butacas donde se acomodaban los clientes. En medio de este espacio había un vistoso artefacto, un tablero vertical soportado por los brazos articulados de una máquina, que la artista contempló haciendo gestos de niña pícara y donde apoyó sus manos adoptando poses sexy. Contoneándose  suavemente como mecida por el erotismo de la música de ambiente se alejó de la brillante luz y se paseó entre el público lentamente, deslizando sus dedos provocadores sobre los hombros y el pelo de aquellos hombres que la observaban pasmados. Era una mujer alta, y lo parecía aun más con sus tacones de aguja y su cuerpo delgado. Su semblante algo demacrado y su maquillaje al estilo gótico le daban aspecto de mujer fatal cuarentona, pero lo cierto es que  acababa de cumplir treinta y dos. Su pelo lacio de tinte negro brillante, más bien largo, peinado con la raya a un lado y sujeto con una horquilla en la sien, hacía juego con su largo y ceñido vestido azabache de mangas cortas y escote en pico que dejaba ver algo de su torso pecoso y de escasos senos. Sus manos, expresivas en todo momento, aunque eran grandes y largas no dejaban de ser hermosas y dulcemente femeninas, de uñas cortas y carentes de cualquier artificio. Sus piernas modélicas eran dignas de una diosa, las cuales mostraba con elegancia en cada paso a través de las aberturas laterales del vestido.
A pesar de la naturaleza explícita de las actuaciones ofrecidas en el local, el espectáculo no carecía de buen gusto y su fama comenzaba a atraer a una clientela cada vez más variopinta, pues entre las oscuras siluetas se podía apreciar que había bastante público femenino.
Quizá muchos de los allí presentes conocían detalles acerca de lo que sucedería en el escenario, pero no Jael, un joven de mente liberal y de nula experiencia en el mundo del espectáculo erótico.  Ese día estaba dispuesto a dejarse llevar ante cualquier situación en un lugar donde era improbable que nadie lo conociera.  Lo que pagó por entrar allí desde su punto de vista ya había valido la pena tan sólo por lo que acababa de presenciar en la actuación anterior, pues era la primera vez en su vida que presenciaba sexo en vivo y eso lo había sobreexcitado.
Cuando Elsa pidió un voluntario de entre un público nadie se ofreció. Ajeno a la naturaleza del espectáculo Jael se moría de ganas de participar pues gozaba de un cuerpo sin complejos, le daba morbo el panorama, le excitaban las piernas de Elsa y le respaldaba el convencimiento de que en la vida volvería a cruzarse con ninguna de aquellas caras. Pero le faltaba atrevimiento y era lo bastante modesto y sensato como para ofrecerse antes que nadie, y tampoco quería que lo tomaran por un pervertido. Entre cabizbajos que refugiaban la mirada en su copa en señal de negativa, Elsa se acercó a Jael invadiendo el anonimato de su rincón y lo invitó. Éste aceptó sonriendo y poniéndose de pie, y como para no dar tiempo  que se arrepintiera inmediatamente fue llevado de la mano con decisión hasta el escenario. El joven pensó que la providencia le había reservado aquella experiencia para él en ese día, y sintió un hormigueo intenso de emoción y nerviosismo en el estómago. Elsa sintió al instante simpatía por el joven y lo trató muy dulcemente, pues era la primera vez que pescaba un pez que físicamente era de su agrado, y esta vez se sentía capaz de disfrutar verdaderamente con lo que hacía en su trabajo. La actuación requería que fingiese ser un ama severa, pero no pudo evitar sonreír y mostrarse amable con él. Lo situó de cara al público como mostrando a su presa y dio una vuelta a su alrededor, deslizándose por su espalda como si se escabullera por un burladero, y con un giro de baile plantó sus tacones frente a él, cara a cara,  para imprimir sobre su pecho un suave empuje haciéndolo retroceder hasta que su espalda se encontró con la madera del tablero.
El estrecho y rústico tablero de más de dos metros de altura que ocupaba el centro del escenario era una robusta y sofisticada mesa de tortura sobre ruedas, equipada con un mecanismo que permitía inclinarla, plegarla y orientarla en varias posiciones. Se decía que el encargo de la mesa había costado más dinero de lo que valía el local completo. Había sido ideada por el dueño de aquel negocio, un productor francés de cine X. Elsa sabía utilizarla muy bien. El tablero, que ahora reposaba de pie sobre uno de sus cantos y ligeramente inclinado hacia atrás, tenía cuatro brazaletes de cuero en los extremos mediante los cuales la actriz ató al reo. Con la ayuda de un taburete le alzó los brazos y ató sus muñecas, una en cada esquina de lo más alto del tablero. Después se agachó y ató los tobillos casi juntos en el extremo inferior. A penas tardó un minuto en hacer esta labor al tiempo que provocaba al muchacho haciendo sutiles gestos eróticos, mordiéndose los labios y mirándolo fijamente a los ojos. El culo de Jael no quedó directamente en contacto con la madera desnuda sino contra una posadera acolchada y anatómica que mantenía su cadera ligeramente proyectada hacia delante, y si no fuera porque el tablero estaba ligeramente inclinado hacia atrás y por la sujeción de sus extremidades su cuerpo se iría de bruces. Una vez que hubo atado al prisionero, Elsa continuó con el juego dispuesta a sorprender al público con un grado de fuerza en la escala erótica superior al de la actuación anterior. Cambió su actitud por otra más acorde con la temática sádica, se volvió más firme en sus pasos y se separó de Jael haciendo gestos de satisfacción hacia el público por haber apresado a un inconsciente que iba a padecer sus mañas martirizantes.
Realizando armoniosos movimientos con sus brazos dio otro toque coreográfico a su actuación y en seguida se puso al mando de la mesa de tortura. Tirando de una palanca elevó el tablero a un palmo del suelo dejando a Jael suspendido de las correas, y a partir de ese momento todo sucedió demasiado deprisa para el joven quien no tuvo tiempo de mentalizarse ni de intuir lo que venía después. El ambiente se caldeó y aumentó la expectación al subir el volumen de la música. Aunque Elsa adoptó ademanes de ama dominante seguía radiando simpatía y sensualidad natural. Mientras Jael se preguntaba cuánto tiempo lo iban a tener colgando cortándole la circulación sanguínea en las muñecas, Elsa con sus dedos ágiles le desabrochó el pantalón y se lo bajó hasta los tobillos de un tirón arrastrando la ropa interior y  dejando su sexo al aire. Jael no sabía qué cara poner. Él esperaba algo más sensual, más erótico, pero su flácida vergüenza quedó expuesta al público bruscamente y sin más preámbulos, sintiéndose incómodo, preocupado y avergonzado.
Una jovencísima y bella camarera de baja estatura que haría las veces de ayudante se apresuró hacia el escenario. Entre las dos mujeres giraron la mesa sobre sus ruedas trescientos sesenta grados para que el público circundante contemplara al hombre humillado. El esfuerzo inicial que las chicas hicieron para mover la máquina, cada una tirando con todo el peso de su cuerpo desde lados opuestos, hizo ver que el carro, palancas, brazos articulados, tablero más el prisionero eran  un conjunto robusto y estable. La camarera se retiró y Elsa volvió a los mandos de la máquina, y con un tirón de palanca hizo pivotar la mesa poniendo a Jael en posición horizontal a un metro y medio del suelo mirando hacia el techo. Sus pies quedaron apuntando hacia la mayoría del público, y su cabeza y sus brazos orientados hacia la parte trasera del escenario.
El tablero no era de una sola pieza sino compuesto por tres paneles abatibles de distintos largos. El panel central era el más pequeño, no más grande que el asiento del columpio de un niño, y el que soportaba con la superficie acolchada el peso del trasero de Jael.  A ambos lados de éste pivotaban los otros dos paneles mucho más largos. De ese modo, con un segundo accionamiento Elsa plegó parcialmente y hacia abajo los dos tercios largos del tablero, de modo que el cuerpo del chico quedó ligeramente arqueado con la cabeza y los pies a un nivel más bajo que la pelvis. Ahora su pene estaba más cerca de los focos del techo que cualquier otra parte de su cuerpo, como si ofreciera su virilidad a los Dioses de las alturas.
 Elsa brillaba con un repertorio variado de gestos y posturas sexy a un ritmo sensual. Se acercó a los pies de Jael y lo despojó de sus zapatos y calcetines que dejó caer al suelo. Los clientes, ahora auténticos voyeurs de primera fila, observaban sin pestañear. Como si fuera una chiquilla traviesa le hizo unas breves cosquillas en los pies y sin dejar de mirarlo con una sonrisa de aires sádicos, dio pasos de modelo de pasarela y se situó detrás de la cabeza del joven confuso, que ya iba perdiendo el temor a que aquel armatoste siguiera inclinándose y lo dejara cabeza abajo. Con piernas de conejita “playboy” y  poniendo el culo respingón se inclinó hacia delante, y con sus dedos livianos desabrochó uno a uno los botones de la camisa de Jael para abrirla y dejar su pecho al desnudo. Con delicadeza y lentitud se llevó el dedo índice de una y otra mano a la boca para humedecerlos poniendo carita inocente, y con sus yemas acarició suavemente los pezones del cautivo sin dejar de mirar al público.
 Los interruptores erógenos del pecho de Jael enviaban descargas por todo el cuerpo inervando sus mecanismos sexuales, provocando que se le cerraran los ojos y relajara la boca del subidón tan grande de oxitocina. Era muy sensible a este estímulo y automáticamente su pene se endureció. Elsa aceleró las caricias sobre las tetillas con sus dedos mágicos y lo mantuvo así hasta que el miembro en lo más alto del podio comenzó a palpitar involuntariamente. Contempló la lanza del prisionero que no iba mal armado y pensó que debía aprovechar bien aquella virilidad que no siempre se le ofrecía tan hecha a medida para su número.
La camarera volvió a hacer una breve incursión para entregar al ama una especie de taburete acolchado semejante a la montura de un caballo, la cual fijó al tablero justo sobre el estómago del cautivo valiéndose de unos enganches prefijados. Después destalonó sus zapatos de tacón y se descalzó para ayudarse del taburete y montar sobre el prisionero dándole la espalda y con el pene delante de ella a su entera disposición. El asiento de la amazona libraba a Jael de tener que soportar el peso de aquel hermoso culo sobre su abdomen, y a Elsa le permitía estar a horcajadas cómodamente sin tener que aferrarse con sus piernas al cuerpo inclinado del chico por el que se iría resbalando poco a poco. Los pliegues de la falda de su vestido ahora posaban recogidos sobre la montura y sobre el pecho de Jael, y hacia los lados colgaban rectas las piernas desnudas de una amazona sin estribos.
Jael era la única persona de la sala que no podría ver las habilidades manuales de Elsa, pero sí sentirlas en su propia carne. A un lado y a otro podía ver algunas mesas y siluetas oscuras de personas. Desde el techo infinitamente oscuro lo deslumbraban los focos que colgaban de la nada. Si alzaba la frente sólo podía ver la tela negra del vestido que ceñía la espalda recta de una mujer hermosa, y que tras vadear un culo respingón y perfecto reposaba en pliegues sobre su pecho. La única piel que podía contemplar de la erótica estampa al forzar su cuello eran unos preciosos muslos a cada lado de la montura. El público sin embargo se deleitaba con la visión más erótica contemplando las piernas de Elsa que pendían muy sexy apuntando al suelo con pies de porcelana bien cuidados y dedos estilizados con uñas pintadas de negro.
La mujer dejó de actuar para concentrarse en algo que sabía hacer muy bien. Con rostro sereno bajó la mirada y tomó el pene de Jael por su base con una mano manteniéndolo erguido, con la otra mano comenzó a masturbarlo. Envolvió la carne con sus cinco dedos sin presionar demasiado, imprimió un suave vaivén al prepucio con un juego de muñeca armonioso, y así cubría y descubría un turgente glande con el pellejo, despacio, muy despacio.
Jael nunca había estado antes en un show porno participativo ni en nada parecido, por eso no es descabellado suponer que jamás en la vida había estado tan excitado. Él comprendió que ahora formaba parte de un juego erótico para entretener al público, y quiso pensar en algo que le distrajera porque estaba a punto de explotar y no quería defraudar con su precocidad. Pero no era fácil controlar las reacciones de su organismo por no decir imposible, estaba demasiado excitado.
Elsa por experiencia sabía que los jóvenes voluntarios solían correrse pronto, además aquél tenía una erección bastante rígida y el glande hinchado brillaba de color púrpura, señal de que estaba sobreexcitado. Así que dejó de masturbarlo, levantó el brazo he hizo una seña. La camarera se presentó al instante con dos pedestales que plantó en el escenario, uno lo articuló situando un micrófono muy cerca de la cabeza de Jael, y lo mismo hizo con el otro pero cerca de las manos de Elsa. El chico no se percató al momento pues hacía esfuerzos de concentración para no correrse incluso ahora que no lo masturbaban. La muchacha dio a Elsa un tubo con algún líquido y abandonó el escenario del mismo modo que vino. Tras lubricarse bien las manos Elsa reanudó la faena a un ritmo más alegre. El gozo se apoderó de nuevo del cuerpo inmóvil, y él con la cabeza en reposo pudo ver sobre su frente el micrófono preguntándose si estarían gravando la escena. Demasiado tarde para preocuparse, y desde que sintió que las manos de Elsa se afanaban con mayor decisión se entregó por entero, pues era inútil resistirse a llegar al punto de no retorno.
Después de unas pocas batidas Elsa mantuvo el pellejo del pene estirado hacia su base de manera que el glande quedó expuesto, entonces apoyó sobre éste la palma de su otra mano y comenzó a frotar intensamente describiendo círculos. Jael era incapaz de adivinar por el tacto lo que las manos le hacían, tan sólo sintió que dejaron de masturbarle y que de pronto notaba una desagradable hipersensibilidad en la punta del pene. Pensó que alguien se la debía estar mamando y mal porque le hacían daño. Nunca había sentido algo así y sospechó incluso que podía ser alguien del público, un hombre quizá, algún elemento sorpresa que formaba parte del espectáculo. Elsa alternó esta técnica con una masturbación suave y placentera. Cuando Jael comenzaba a disfrutar de pronto volvía a notar que paraban y que volvían a provocarle aquella sensación desagradable. Fuera lo que fuera la incomodidad gripó el gatillo de su orgasmo, así no podría correrse tan fácilmente como creía.
 Una de las veces Elsa prolongó su acción diabólica sobre el glande durante sólo un poco más de tiempo hasta obtener el resultado que buscaba, Jael tensó las piernas de dolor e intentó mover las caderas en señal de que algo iba mal. Elsa dibujó una sonrisa orgullosa en su rostro y compensó a Jael con una monumental y placentera paja en la que alternaba rítmicamente sus manos para aplicar un masaje, como si tratase de alargarle el pene mediante repetidos estiramientos desde la base hasta la punta cubriendo el capullo con la piel. Después le hizo lo mismo pero al revés, deslizando las manos desde la punta hacia la base, como si intentara clavarle una estaca en el vientre repetidas veces. Jael se relajó y suspiró disfrutando de aquella sensación tan maravillosa, empezaba a enamorarse de aquella Diosa. Quiso corresponder al ritmo de las manos milagrosas moviendo su pelvis pero su postura arqueada se lo impedía. La realidad era que no podía poner nada de su parte, Elsa disponía absolutamente del miembro a su antojo. Así que a ésta se le antojó parar, alzó el brazo y con una segunda señal hizo bajar el volumen de la música.
Ahora podía oírse hasta el crujir del suelo y la inquietud del público. Sin la música la atmósfera envolvente de fantasía erótica se  desvaneció y Jael se preguntaba qué anunciaba aquel redoble de silencio. Elsa se inclinó un poco hacia delante y dejó caer un hilo de saliva de su boca sobre el pene que sujetaba. Prosiguió con una paja clásica con movimientos largos, y cuando hubo escurrido toda la saliva hacia la punta del pene, cerró el puño con más fuerza y aceleró la paja con movimientos cortos  para producir un sonido de chapoteo, como si intentara batir a punto de nieve una clara de huevo sobre la punta de la polla de color púrpura. El sonido de las embestidas de la mano sobre la carne lubricada se oía a través de los altavoces del local gracias al micrófono. Jael, excitadísimo por la perversa y sofisticada treta de la manipulación ajena de su propio falo, se abstrajo en un profundo trance de placer. La realidad se distorsionó para él y quedó sumido en un sopor erótico adictivo que cambiaría para el resto de su vida su percepción del sexo.
Elsa miró hacia atrás sin dejar de masturbarle y observó su cara. Vio que tenía la mirada hacia el infinito y que comenzaba suspirar. Lo masturbó más rápido y logró sacarle un gemido de la garganta, el cuál se escuchó claramente a través del micro. Sus gemidos se repetían con eco en el aliento de algún espectador onanista, pues los jadeos se contagian igual que se contagia la risa. Jael ladeó la cabeza con la mirada en blanco y gimió cada vez con más frecuencia e intensidad. Entonces Elsa paró. En ese momento se dio cuenta de que estaba sentada sobre el cliente más excitado que había subido al escenario hasta entonces, y que su orgasmo iba a ser espectacular.
 El saludable físico de  Jael, su espontaneidad, su juventud, un público especialmente numeroso y paritario, el buen curso del espectáculo, todo ello contribuyó a que Elsa sintiera sin lugar a dudas que disfrutaba por primera vez de lo que hacía. Despejó sus mejilas deslizando su cabello detrás de sus orejas de soplillo, y ahora su cara radiante parecía más joven y se sentía más capaz de provocar al mundo con sus manos de Afrodita. Volvió a mantener la verga enhiesta entre índice y pulgar posando delicadamente su mano plana  sobre la ingle y los retraídos y arrugados testículos, y con la otra mano torturó al muchacho con todo el repertorio martirizante que conocía para sobreestimular el glande. Jael notó un dolor creciente y angustioso, una sensación que a cada segundo se hacía más insoportable. Comenzó a emitir quejidos y a mover la cabeza de un lado a otro. Esta vez Elsa prolongó la tortura hasta más allá de lo tolerable haciendo que Jael contrajera su abdomen tensando su cuerpo en una tentativa refleja de incorporarse. Elsa aplacó sus quejidos antes de que se pusiera a gritar con una paja suave y placentera.
Jael ignoraba por qué a veces sentía placer y otras un malestar difícil de describir, y se afanaba por encontrar la forma de mover sus caderas torciendo el cuerpo tratando de esquivar lo que le provocaba el dolor. En cambio cuando sentía placer respondía contrayendo sus nalgas para dar una leve proyección de su polla hacia arriba buscando el compás de las manos de Elsa para ayudarse a llegar al orgasmo.
Nuestra esbelta mujer de negro sacó una goma elástica del pelo que guardaba en su vestido, la estiró y le dio dos vueltas ajustándola en la base del pene para cortar un poco la circulación e hinchar sus venas. Los cuerpos cavernosos del chico se inflaron y el falo adquirió un aspecto purpúreo. Con sus yemas recorrió el pene en toda su longitud apretando con moderada fuerza, como si intentara dar forma a una figura de barro. En cada apretón el pene correspondía pulsando en un acto reflejo como si tuviese vida propia. Cuando Elsa apretaba con más fuerza Jael sentía que se le contraía el ano, pero esto no era del todo desagradable sino más bien desconcertante. Al manipularle el glande, se lo deformaba, le separaba las carnes como si intentara desfoliar un capullo y le abría el meaducto intentando introducir el dedo meñique. Aunque a la vista del público esto parecía martirizante, en realidad a Jael lo único que le producía era un placer incompleto, un estímulo insuficiente y desesperante que no le permitía llegar a un orgasmo.
Con el índice y pulgar Elsa hizo un aro estrangulando la base del pene aún más, lo cual provocó una mayor hinchazón. Envolvió el capullo con su otra mano a modo de capucha y le aplicó fricción con un movimiento rotatorio parecido al de una moneda que gira como un trompo sobre la mesa y que está a punto de parar. Jael había perdido sensibilidad en el miembro por la excesiva estimulación que le propinaban con lo cual ahora era capaz de soportar la sensación. Pero Elsa insistía cambiando la técnica empleada para friccionar el glande buscando de nuevo el puntito de hipersensibilidad. Al minuto dio con el truco, y el gemido de Jael se transformó en quejido, y el quejido en gruñido hasta que por último exclamó -¡para, para!
La torturadora hizo caso y paró mirando detrás de sí al rostro sudoroso de su víctima. Le sonrió y le hizo un guiño de complicidad para tranquilizarlo. Liberó al pene del elástico y continuó haciéndole una paja suave y placentera. Hizo de nuevo una seña y al momento reapareció la camarera quien colocó dos cubiteras sobre pedestales, una a cada lado de la amazona. Una contenía agua con hielo y la otra aceite caliente, todo lo caliente que unas manos finas pueden soportar. Se inclinó y metió una mano en cada cubitera al tiempo que susurró algo al oído de la camarera, ésta asintió y se fue. Elsa agarró la polla con la mano helada y lo masturbó con dulzura, un vaivén de abajo a arriba deteniéndose en la punta para hacer un leve giro de muñeca y de nuevo hacia abajo. Mientras, mantenía la otra mano inmersa en caliente. De vez en cuando cambiaba de manos aplicando alternadamente frío y calor sobre miembro viril que volvía a erguirse orgulloso y lleno de vida. El contraste térmico hacía que a Jael le pareciera que el frío cortaba y que el calor quemaba, pero le produjo un placer exquisito que jamás había experimentado, como si los ángeles y los demonios se pelearan por hacerle sexo oral.
Volvieron a subir el volumen de la música acompañando las armoniosas artes manuales de las que Elsa hacía gala, pero los micrófonos aún captaban los sonidos menos sutiles. Era una paja más sofisticada de lo que parecía ante los ojos de los espectadores pues combinaba diferentes técnicas. El primer deslizamiento de la mano hacia arriba lo hacía apretando lo suficiente como para arrastrar el pellejo y envolver el capullo para exprimirlo en un puño. Al presionar, el aceite se oía resbalar entre los dedos. De la misma manera descendía la mano por el mástil extendiendo de nuevo el pellejo hasta tensar el frenillo y dejar el capullo al aire. La segunda vez que la mano subía sus dedos se deslizaban sin arrastrar el pellejo para llegar hasta un glande sensible y desnudo al que exprimía suavemente antes de volver a descender. La tercera vez deslizaba la mano de igual forma pero esta vez se detenía en el glande para presionar con la palma de la mano y friccionar en círculos unas tres veces en la parte más carnosa. Antes de causar hipersensibilidad la mano dejaba de frotar y se deslizaba hacia la base para volver a empezar el ciclo. Todo esto lo hacía con una soltura increíble.
Como ahora Elsa no oía con claridad los jadeos de Jael por el volumen de la música, de vez en cuando lo miraba a la cara para estudiar su expresión y prever el orgasmo. Él tenía los ojos medio cerrados. Pocas partes de su cuerpo podía mover para manifestar sus reacciones o desahogarse, así que de vez en cuando movía los pies y giraba la cabeza a la izquierda o la derecha extasiado de placer. De pronto Elsa decidió torturarle friccionando de nuevo sobre el glande, pero esta vez no consiguió el efecto deseado ya que el miembro había perdido sensibilidad de tantos tocamientos y de la erección prolongada, además el aceite suavizaba demasiado la piel.
Sin mover el culo de la montura Elsa flexionó las rodillas y apoyó el empeine de sus pies sobre el pecho del chico para ayudarse a mantener la espalda recta, orgullosa como un cisne y lista para afanarse en sus buenas mañas. Con su mano izquierda sujetó al pene por la base y lo mantuvo recto apuntando hacia el techo. Envolvió los dedos de la mano derecha en la verga y comenzó a hacer una suave y lenta paja usando la técnica más clásica del repertorio y sin florituras. Una paja lenta que poco a poco fue aumentando en ritmo imprimiendo la presión idónea para dar un leve masaje, arriba y abajo, arriba y abajo, con el vaivén del suave prepucio que cubría y destapaba la punta del capullo una y otra vez.
Jael se dio cuenta de que Elsa trabajaba de forma constante sobre su pene sin interrumpir fastidiosamente la sensación placentera como hacía antes, y dedujo que trataba de llevarlo al orgasmo pues cada vez aceleraba más el paso. Estaba loco por correrse. Su postura corporal, las interrupciones y el tiempo prolongado habían hecho que ahora le costara llegar al clímax, así que abrió los ojos y alzó la frente en busca de la imagen de la Diosa que tanto lo excitaba para inspirarse en ella. Buscó algo, lo que fuera, un centímetro de su piel desnuda, y entonces se fijó en sus piernas. Le pareció que eran las piernas más bonitas y excitantes que había visto en su vida. Sus corvas flexionadas aplastaban sus gemelos contra sus muslos formando un canal entre las carnes que en la imaginación de Jael eran el canalillo de unas tetas o de unas nalgas.  Sus largas tibias bastaban para imaginar unas piernas completas largas y esbeltas. Forzó aún más el cuello y pegó su barbilla al pecho para ver sus pies, se fijó en ellos y los deseó. Le parecieron hermosos, perfectos, sensuales, con apetecibles racimos de dedos turgentes y apiñados. Se le antojó que podía olerlos y que despedían un aroma a dulce sudor femenino y piel bovina de zapatos nuevos. Hubiera querido recorrer todo el puente de sus pies con su lengua y morder sus jugosos talones. Sintió que se estaba enamorando de aquella Diosa y que quería hacerle el amor.
Los suspiros de Jael iban in crescendo como el vapor de una locomotora, y ella que dirigía la sinfonía sexual se contagiaba de ánimo y sacudía más la batuta que sostenía su mano. Los suspiros se convirtieron en jadeos y los jadeos en gemidos que eran audibles a través de los altavoces con la música de ambiente, y cuanto más se oían los gemidos con más decisión masturbaba Elsa. La actriz exigía un orgasmo con la autoridad de sus manos y como segundo recurso había apalabrado la manera de forzar que sucediera en ese momento.
De pronto, unas manos angelicales se deslizaron por debajo de los pies de nuestra dama de negro y de los pliegues de tela de su traje sobre el pecho del extasiado. Unos dedos helados de servir bebidas frías palparon en busca de unos pezones masculinos, y cuando hicieron diana desencadenaron una ola de frenesí que se propagó por todo aquel cuerpo privado de libertad de movimientos. Jael abrió los ojos y miró hacia arriba para encontrar el rostro más angelical de la creación. Olvidó todo por un instante como si de repente se detuviera el tiempo y todo quedara en silencio. El espectáculo obsceno que Elsa ofrecía manipulando el miembro, escupiendo sobre la palma de su mano para babear el falo, el chasquido de una paja salivada que sonaba en toda la sala, todo se alejó años luz como en un viaje astral, y quedaron a solas él y la imagen divina alejados de todo acto impuro. Pero de pronto se le enturbió la vista y sus pupilas se ocultaron bajo sus párpados dejando sus ojos en blanco. Echó la cabeza hacia atrás con la boca muy abierta y con la expresión de un poseso, exhalando un gemido donde se confundían el placer y la angustia. Su cuerpo entero se estremeció.
El lenguaje corporal de Jael daba señales inequívocas de haber llegado al punto de no retorno, las palpitaciones del pene, la respiración acelerada, la forma en que contrajo los dedos de los pies.  Todo el conjunto de signos lo percibió Elsa quien suavizó y desaceleró la paja para permitir una eyaculación cómoda, y se quedó expectante.
El orgasmo se manifestó primero salpicando con un chorrito de fluido que apenas se elevó unos centímetros en el aire, pero casi inmediatamente después disparó un hilo de leche con la fuerza de un geiser que saltó por encima del hombro de Elsa manchando la solapa del traje y aterrizando algunas gotas detrás suyo sobre la mejilla de Jael quien movía la cabeza de un lado a otro como loco. El siguiente disparo se proyectó en una vertical perfecta que alcanzó la altura del rostro sonriente y sorprendido de Elsa para luego caer y depositarse en sus manos que se iban quedando cada vez más pringosas. El cuarto chorro de semen típicamente debía salpicar con menos fuerza, pero éste fue tan potente y abundante como el anterior impactando en la punta de la aguileña nariz de Elsa a quien pilló desprevenida. La mujer se sobresaltó y no pudo contener la risa al salir de su asombro. Aunque dejó de masturbar por un momento, la polla siguió lanzando al aire pequeños chorros de semen en un orgasmo prolongado.
 Cuando más sensible está el glande es durante el orgasmo y justo después. Normalmente la gente evita que le sigan manipulando el sexo después del momento culmen porque puede ser incluso doloroso, y esto Elsa lo sabía muy bien pues lo había experimentado en sus carnes y en las de otros. Así que reaccionó y envolvió en un puño el capullo que aún manaba semen que fluía descendiendo por la verga como el esperma de una vela. Lo apretó como quien aprieta una pastilla de jabón para que resbale y salga disparada de la mano, como si  quisiera exprimir un limón, y luego levantaba la mano para liberarlo dejando que se escurriera de los dedos. Esto lo repetía tan rápidamente como si le estuviera haciendo una paja ensañándose con la punta del falo. Jael ahogaba los gritos entre sus dientes mordiendo con fuerza y moviendo la cabeza como un endemoniado.
Quien quiera que hubiera allí detrás encargado del sonido solía dejar que el público oyese la agonía del voluntario no más de treinta segundos, entonces subía el volumen de la música hasta tal punto que los quejidos se hacían imperceptibles. Cuando Elsa no podía oír el efecto de su martirio entonces se guiaba por el movimiento de los pies del sufridor. Jael contorsionaba los pies y tiraba con fuerza de las correas que sujetaban sus tobillos. El pene comenzaba a quedarse flácido así que Elsa lo estranguló por la base para mantenerlo hinchado y con la otra mano lo empuñó como si fuera a desenvainar una espada, y al tiempo que deslizaba el puño hacia fuera hacía un movimiento rotatorio para masajear el glande antes de dejar que se escurriera fuera de la mano, y así repetidas veces. Jael cerró los puños y tensó todos sus músculos soportando lo insoportable, pero acabó agonizando y se humilló suplicando que pararan, pero Elsa hizo caso omiso y siguió torturando al joven hasta que el pene se fue quedando flácido y menos sensible. Cuando vio que Jael ya no movía los pies lo miró a la cara, ahora gimoteaba concentrado en soportar el dolor. Entonces cesó, y el reo suspiró agotado.
Jael abrió los ojos lentamente. La música, ahora suave y relajante, lo mecía en esa nube sobre la que se sentía flotar. Buscó el hermoso rostro celestial, pero la carita de ángel se había esfumado.
Elsa estiró una pierna y dejó deslizar sus posaderas por un lateral de su asiento hasta tocar el suelo de puntillas, bajando luego la otra pierna con la flexibilidad de una bailarina. Sin demora destrabó la montura de sus anclajes y la apartó, y mientras, la camarera iba y venía para retirar del escenario las cubiteras y los micrófonos. Después accionó los mandos para colocar a Jael en posición recta y supina en contacto con el suelo. Primero liberó sus tobillos, y cuando se aseguró de que se mantenía en pie liberó sus manos. La primera reacción de éste fue la de intentar agacharse para subirse los pantalones, pero ella se lo impidió y se encargó personalmente. Cuando se esforzaba torpemente por abrocharse el cinto con la camisa desordenada, aturdido y con los brazos aún entumecidos, la actriz hizo un gesto para que el público le dedicara un aplauso. Mientras el público aplaudía las luces de ambiente se intensificaron gradualmente iluminando toda la sala y los focos centrales se apagaron. Jael con rostro somnoliento miró a su alrededor sonriendo en señal de agradecimiento y sintiéndose un poco avergonzado. La actriz recogió los calcetines y el calzado de Jael y lo acompañó hasta uno de los cómodos asientos de terciopelo rojo. Luego volvió al escenario para despedirse del público, radiante y feliz, cogió sus zapatos y se marchó descalza corriendo a pasos cortos y gráciles, salvando peldaños como si su cuerpo ingrávido saltara de puntillas sobre nubes de algodón hacia su camerino.
Cuando Jael se estaba atando los cordones de sus zapatos se acercó la bella camarera para ofrecerle una bebida de su elección, invitación de la casa. Éste la miró hipnotizado por su belleza y le pidió, por favor, agua.
-¿Con hielo?
-Sí por favor.
Cuando la camarera regresó para servirle el vaso de agua le dijo:
-Allí detrás hay un sofá donde te puedes tumbar sin que nadie te moleste. Puedes descansar el tiempo que quieras sin problema.
Lo que a Jael más le apetecía era quedarse en su asiento reflexionando sobre lo que acababa de vivir y sentir, viendo cómo los demás charlaban y lo miraban de reojo desde la intimidad de sus asientos; esperar hasta que comenzara el siguiente número erótico  y vivirlo como espectador antes de volver al hostal en un taxi. Pero si aceptaba la oferta del sofá seguramente la camarera se dirigiría a él al menos una vez más esa noche, así que asintió, cogió el vaso de agua y la siguió en dirección hacia los escalones por donde Elsa había abandonado la sala. Doblaron a la izquierda y atravesaron unas cortinas que ocultaban un pasillo, y en el pasillo una puerta para entrar en un pequeño habitáculo tapizado con moqueta donde sólo había un sofá y una mesita con una lámpara de noche encendida. Le dijo que podía volver a la sala cuando quisiera, y que si se quedaba dormido ella lo despertaría alrededor de las cuatro y media. En cuanto ella se marchó cerrando la puerta tras de sí, Jael se lamentó de perderla de vista, se tomó el vaso de agua y se tumbó en el mullido sofá. El cuarto olía a tabaco y no estaba insonorizado, desde allí se podía oír el transcurso del espectáculo. Por no hacer un desprecio se quedaría allí tumbado unos diez o quince minutos y luego regresaría a su asiento de terciopelo rojo, así que cerró los ojos y esperó. En su mente rebobinó una y otra vez las imágenes eróticas grabadas durante esa noche, y las revivió hasta que el sueño se fue apoderando de él. Unas largas piernas de piel de marfil taconeando a su alrededor, la figura esbelta de una amazona que se sentaba sobre él a horcajadas, la visión de un culo perfecto ceñido con un traje negro y muy cerca de su cara, unos pies bellísimos con racimos de dedos largos y cuyos frutos jugosos quería saborear, el rostro hermoso de una niña mujer de cutis inmaculado. En el fondo de su mente se oía el eco de una voz, un susurro, un hada que quería concederle un deseo, una sirena que lo atraía hasta las profundidades del mar. Algo quería decirle esa voz pero no distinguía las palabras. Aguzó el oído y aquellas palabras fueron tomando forma hasta que de pronto volvió en sí y escuchó claramente:
-eh, ¿estás despierto?
Abrió los ojos sobresaltado y vio a Elsa que asomaba la cabeza detrás de la puerta entreabierta.
-Sí, ¿qué hora es?
-Las tres y media más o menos. ¿Quieres descansar en otro sitio con menos ruido?
-Vale.
Se levantó e hizo un esfuerzo por parecer lúcido y despierto.
-Ven, sígueme.- Le susurró. &#8211; Te llevo a mi camerino.
	Siguió a la mujer que andaba descalza por los pasillos, ya fuera hada o sirena. Ahora llevaba un vestido hippie de asillas, largo y suelto, de varios colores.  El camerino era una habitación con armario, cama y tocador, y en una esquina un baño pequeño de paredes de pladur.
-No quiero molestar.
-Acuéstate en la cama, te pondré el despertador a la hora que te tengas que ir. Puedes darte una ducha si quieres.
-¿Es tu cama?
-Son mis sábanas.
-No quiero ponerme muy cómodo porque después me costará marcharme. Tampoco quiero ensuciarte las sábanas.
-No te preocupes por eso, tú quítate los zapatos y túmbate. Si te da frío tápate con la manta.
-Gracias. ¿Y tú qué haces ahora?
-Volveré luego.
	Elsa se puso unas babuchas y salió cerrando la puerta. Jael asumió serenamente la extraña suerte que estaba teniendo, y sin analizar más la situación se descalzó y se tumbó en la cama. Se sentía enamorado de dos mujeres a la vez, dos mujeres que desaparecerían de su vida en el momento de las doce campanadas. Cerró los ojos y esperó largo rato intentando dormir pero al mismo tiempo expectante.
	Alguien entró en la habitación y apagó la luz quedando todo en absoluta oscuridad. Se hizo el dormido y aguardó. Sigilosamente una mujer se acercó y se tumbó a su lado, se puso cómoda y se abrazó a Jael con ternura. Éste no quiso moverse. Tan sólo después de permanecer inmóvil un tiempo prudencial, pasó un brazo por encima de la cabeza de la chica para abrazarla y dejar que se pegara más a él. Tenía ganas de tocarla, acariciarla, besarla, decirle que la quería, aunque no sabía qué rostro poner a la persona que tenía a su lado. 
Comentario del autor:
Este relato erótico es ficticio. Está inspirado en la Sala Bagdad que existe en Barcelona y en clips pornográficos de la red con temática del mundo del BDSM. Es el primer relato que divulgo. Como carezco de formación académica he hecho un esfuerzo considerable revisando el texto varias veces para expresarme de la mejor manera posible, disculpad mis fallos. El relato está inspirado en fantasías eróticas más propias de los hombres que de las mujeres, pero he procurado crear una atmósfera atractiva para cualquier lector ávido de literatura erótica.
Quisiera seguir experimentando con el género erótico, y me sería de gran ayuda recibir comentarios por e-mail de cualquier índole, saber si les ha gustado o no, consejos sobre cómo mejorar la narrativa o conocer qué fantasías eróticas tiene la gente.
Gracias.
 chicomad123@hotmail.es
Viernes 29-07-2011.
Colaborador: Chicomad
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="32" height="32" src="http://www.relatosporno.net/wp-content/plugins/vozme/img/paper_sound32x32.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'e147615896a466df78e073fc70bc624d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:40px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'e147615896a466df78e073fc70bc624d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_e147615896a466df78e073fc70bc624d').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.relatosporno.net/2012/01/sexmopolite/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

